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Disputas resurgen justo a un año de comicios en el vecino del Norte
Trampas de Ortega en el río San Juan
Mandatario nicaragüense pretende utilizar lío fronterizo para desviar atención sobre las críticas a su forzada reelección
René Castro, canciller, envía segunda nota de protesta a Nicaragua por violar la soberanía nacional, al quitar una bandera de Costa Rica izada en isla Calero
6 de noviembre de 2011. Daniel Ortega, vestido de camisa roja, junto a su esposa Rosario Murillo, recorre las principales calles de Managua en busca de votos para su reelección. Es la tercera vez consecutiva que lo intentará, pero su trabajo político no es producto de la improvisación… justo un año antes ya trabajaba en ello…
Noviembre de 2010. Desembocadura del río San Juan: Las incursiones intermitentes de militares a la zona fronteriza han atizado los roces con el Gobierno costarricense. Una base temporal de soldados se apuesta en la isla Calero, al tiempo que la draga “Soberanía” financiada en parte por una empresa de capital venezolano y nica, realiza trabajos de limpieza en el cauce. Hay presuntas huellas de afectación ambiental en la parte costarricense e intentos por desviar el rumbo del río.
A lo largo de la historia, los conflictos entre Costa Rica y Nicaragua reviven, especialmente en momentos en que en el país del Norte se precipita a una contienda electoral y más cuando hay cuestionamientos de por medio.
Así ocurrió en el pasado, cuando se produjeron las primeras quejas de policías ticos navegando en el cauce del río durante la administración Rodríguez (1998-2002) y ha sido la tónica intermitente durante los últimos 150 años.
“Las intenciones forzadas de Daniel Ortega de reelegirse, sin duda alguna tienen que ver en el conflicto que se vive en el río San Juan, pues su deseo es tomar la bandera de la soberanía y el nacionalismo. Es sorprendente que después de que la Corte Internacional de Justicia falló sobre este tema, otra vez existan conflictos, definitivamente son acciones improvisadas del Gobierno de Nicaragua”, dijo Francisco Barahona, catedrático de la Universidad de Costa Rica.
Las incursiones parecen de esta forma convertirse en un arma de distracción, en momentos en que el país se ve resquebrajado por una situación de pobreza que afecta casi a la mitad de sus habitantes y a un segundo gobierno de Ortega que enfrenta fuertes críticas de la oposición debido a su decisión —vía decreto— de mantener en el Consejo Supremo Electoral a 20 magistrados, así como por la decisión de la Sala Constitucional de dar luz verde a su reelección.
A estas críticas se une la poca transparencia con que ha manejado ciertos negocios, como por ejemplo la alianza de su gobierno con la petrolera venezolana PDVSA, de lo cual el Congreso nicaragüense aún conoce poco.
En medio de ello, el Gobierno costarricense decidió acudir ante la Organización de Estados Americanos (OEA) para que medie en el conflicto.
Esta no es la primera vez que se debe acudir a la comunidad internacional, ya en el pasado se requirieron un tratado (Cañas-Jerez), dos Laudos (Cleveland y Alexander) y un arbitraje (Corte Internacional de Justicia en La Haya) para validar lo que ya está definido desde 1858.
Asimismo, ayer René Castro, canciller nacional, envió una segunda misiva de protestas a Managua, en la cual denuncia una nueva violación a la soberanía costarricense.
Hasta el momento, sobre esta misiva ha habido silencio de las contrapartes nicaragüenses.
El jerarca de la diplomacia costarricense afirma en la carta que se removió una bandera de Costa Rica izada en isla Calero, provincia de Limón, y en su lugar se colocó una de Nicaragua.
Además, se ha verificado por vídeos y fotografías que miembros del ejército nica se instalaron en la zona, propiamente en la finca de la familia Reyes, donde anteriormente se hizo un depósito de sedimentos, tras las labores de dragado en el San Juan.
“El Gobierno de Costa Rica, a la vez que eleva ante el Gobierno de Nicaragua la más enérgica protesta por estos hechos, demanda el retiro inmediato de miembros de las fuerzas armadas de Nicaragua del territorio soberano de Costa Rica”, cita el documento.
De igual forma, Castro reprochó la respuesta a la primera nota enviada a las autoridades de Managua y señaló que “no cabe la más mínima duda de que las acciones denunciadas por Costa Rica”, respaldadas por pruebas fotográficas y audiovisuales, “ocurrieron en territorio costarricense”.
El pasado lunes el Canciller tico se comunicó en tres ocasiones con su homólogo en Managua, pero no pudo lograr que las tropas nicaragüenses salieran de isla Calero.
Natasha Cambronero/ Luis Valverde
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