Enviar
Oficiales no hacen cumplir impedimento de parquear en línea amarilla
Tráficos no impiden estacionar en la calle
Cuesta de Moras y ruta que pasa al sur del Parque Nacional son parqueos al aire libre

Los tráficos permiten a los conductores estacionarse a la orilla de las carreteras en las zonas donde está prohibido hacerlo y que incluso están debidamente demarcadas con señal de línea amarilla.
Esa situación se deja ver todos los días y a toda hora en las calles que pasan al frente y detrás de la Asamblea Legislativa, que sirven de acceso a las personas que vienen del este hacia el centro de la capital.
Ni el hecho de que desde hace dos semanas esas vías son la única entrada a San José por el cierre por reparación del “Paseo de los damos” —camino que pasa frente a la Biblioteca Nacional— ha servido para que los oficiales de tránsito remuevan carros mal estacionados.
En un recorrido realizado por un equipo de LA REPUBLICA el lunes, entre las 10 y 11.30 de la mañana se corroboró que Cuesta de Moras y la ruta ubicada al sur del Parque Nacional y Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) sirven de parqueo al aire libre.
Carros, motos, buses, taxis y hasta camiones se parquean a ambos lados de la ancha calle de Cuesta de Moras dejando un espacio tan pequeño para la circulación que no alcanza para que pasen dos buses a la vez.
Incluso en los alrededores del supermercado Más X Menos, los autobuses toman hasta dos carriles pues les permiten a sus pasajeros bajarse en ese sitio, a pesar de que la parada se ubica 100 metros adelante, en los alrededores del antiguo cine Capri.
La falta de mano dura por parte de los tráficos produce largas colas de autos y absorbe unos diez minutos más de recorrido a los conductores por las mañanas, que es cuando hay más tránsito ingresando a la capital proveniente de la zona este.
Durante la hora en que estuvo el equipo de LA REPUBLICA en el lugar pasaron dos unidades de tránsito que, a pesar de que sufrieron en la presa que se producía en Cuesta de Moras en ese momento producto de la poca capacidad de la vía, no se detuvieron para retirar los autos mal estacionados y así ofrecer más espacio a los conductores.
Ese día los tráficos estaban dispersos por el Paseo Colón y Avenida Segunda, principalmente, con dos misiones específicas: sacar de circulación los automotores que incumplían la restricción vehicular y los que excedían los niveles de humo permitidos.
Debido a la falta de señales y demarcación que adviertan a los conductores que es prohibido estacionar es que los tráficos no pueden retirar con grúa los autos que están mal parqueados, según German Marín, director de la Policía de Tránsito.
Sin embargo, cuando LA REPUBLICA le cuestionó que las dos calles en mención están debidamente demarcadas, expuso que pedirá explicaciones a los oficiales sobre las razones por las cuales no removieron los vehículos que incumplían la línea amarilla.
Además se comprometió a intensificar los operativos con el propósito de despejar las rutas capitalinas para así reducir los tiempos de circulación.


Danny Canales
[email protected]

Fotografías:
Marco Monge/La República
Ver comentarios