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Martes 6 Septiembre, 2011

Torpeza ministerial en el parlamento

Para algunas personas y medios de comunicación, las expresiones de los ministros Fernando Herrero y Carlos Ricardo Benavides, en la entrega del proyecto de Presupuesto Nacional 2012 el pasado jueves, constituyeron un acto de irrespeto hacia el parlamento, y efectivamente hubo mucho de ello, pero fundamentalmente, lo que hicieron los ministros mencionados fue una palpable demostración de torpeza política.
Hablar de “traición a la patria” y, bajo la figura de “la bola está del lado de ustedes”, descargar en la Asamblea Legislativa la responsabilidad de todo cuanto malo ocurre en el país, además de falaz, es un hecho irrespetuoso y torpe, que no soporta ni el más superficial análisis.
Se está rompiendo el necesario y obligado respeto entre Poderes de la República, y también se está empedrando el camino de un proceso difícil, cual es la tramitación del Presupuesto de la República que, como es de conocimiento público, arrastra problemas serios de concepción, construcción y desequilibrios que ameritan una cirugía mayor y que obligan al Ejecutivo a mantener tranquilidad y apertura hacia el parlamento.
Pero en realidad, lo que ocurrió el pasado jueves 1º de setiembre, visto en retrospectiva, no constituye ninguna novedad en lo que viene siendo la manera como el Gobierno, a partir de la Presidenta y sus principales ministros, se refieren al Primer Poder de la República, muy especialmente a partir del pasado 1º de mayo.
Las ausencias en la interlocución se complementan con epítetos descalificantes que expresan toda una estrategia oficial que busca fomentar en la ciudadanía un sentimiento de animadversión y repudio hacia el Poder Legislativo. En ese discurso perverso, la Asamblea no resuelve, la Asamblea no atiende, la Asamblea atrasa, la Asamblea bloquea…
Pareciera que el Ejecutivo está siendo presa de un síndrome autista y no contabiliza el número importante de leyes que se han aprobado de mayo a esta parte, superior a lo que se dio en el mismo periodo durante la anterior legislación, ni tampoco los reclamos por parte de las bancadas de oposición hacia un diálogo permanente, respetuoso y productivo con los jerarcas del Gobierno.
Está privando en Zapote el interés oportunista de descalificar al parlamento, descargar en él las culpas de lo que se hace mal, o de lo que debe hacerse y no se hace, tratando de encontrar por esa vía, la absolución de la ciudadanía.
En el acto mencionado del pasado 1º de setiembre, me vi obligado a salir por los fueros del parlamento y llamar al orden y al respeto a los ministros Herrero y Benavides, señalando también el hecho incuestionable de que la fracción parlamentaria más numerosa, es precisamente la fracción de Gobierno, y que las responsabilidades y ejecutorias de cada Poder de la República están claramente definidas, así es que no se trata simplemente de expresar “la bola está en el terreno de ustedes”, y salir corriendo.
Entiendo, como Presidente de la Comisión de Hacendarios, que nuestra responsabilidad es muy grande al tener que analizar y dictaminar el Presupuesto 2012, pero no para quedar bien con el Ejecutivo. No. Se trata de hacer un trabajo de análisis y hasta de cirugía pensando en los intereses superiores del país y del pueblo, que no necesariamente son los de Zapote.
Se trata, además, de iniciar un proceso para transformar la manera como se planifica y estructura el Presupuesto de la República, y también evaluar para cambiar el desorden prevaleciente en las finanzas públicas, donde a la par de ministerios en estado precario, conviven instituciones descentralizadas que nadan en millones.
Nos parece que esta es la actitud que demandan las condiciones imperantes en el país, frente a la estrategia oportunista y torpe que campea en el Ejecutivo.

Luis Fishman
Diputado- Presidente Comisión Asuntos Hacendarios