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Sábado 25 Agosto, 2007

TLC y el sector agrícola

Por qué defiendo y lucho por la ratificación del TLC, es sin duda por una convicción de carácter personal y por el futuro de mi país. El “sí o el “no” no cambiará el futuro de mi vida ni el de mi familia, sin embargo pensar solo en mí o en los míos sería muy egoísta de mi parte después de haber laborado durante 24 años en el sector del transporte internacional de mercancías.
Gracias a esto he podido conocer las necesidades del sector exportador, como es el establecimiento de un marco jurídico que regule el comercio con Estados Unidos en el área agrícola, necesidad que se hace posible con la ratificación del TLC.
Sin duda, la aprobación de este tratado le traerá a Costa Rica más beneficios que perjuicios. Sin la aprobación del tratado el sector agrícola se verá afectado, los aranceles que recaerán sobre este sector harán que haya un inminente aumento en el costo de los productos que ingresan a Estados Unidos.
La mayoría de los productos agrícolas son vendidos a Estados Unidos, esto significa que miles de empleos, desde los más básicos hasta los propietarios de parcelas se verán comprometidos por esta situación.
Son irresponsables las afirmaciones hechas por políticos, que luego de su fracaso en ese campo, buscan protagonismo afirmando que los productores de zanahoria, por ejemplo, tendrán que recoger su última cosecha antes de que el mercado se vea inundado de zanahoria estadounidense, manipulando las conciencias de aquellos que no pueden discernir entre la realidad y la falsedad, sumiéndolos en la mentira en una incertidumbre total.
La ratificación de este tratado no es la solución a todos nuestros problemas, pero sí la oportunidad para negociar con Estados Unidos. en igualdad de condiciones que los países que ya lo ratificaron. Por ejemplo, un campesino propietario de una parcela de cinco hectáreas de piña gana más dinero que cualquier profesional en una empresa en San José, si el TLC no se aprueba, su futuro y el de los que trabajan con él estará en peligro, además sus ingresos también, ya que el impuesto será de $0,51/kg, esto con toda certeza dejará al sector sumido en un gran problema.
Ningún producto agrícola de origen americano compite en precio con los nuestros, de cada dólar que importamos, exportamos tres, tendencia que se mantendrá en el futuro. En el caso del arroz, el sorgo, el trigo, el maní y los cereales, sacamos provecho de la importación ya que tienen subsidio estatal. Las verduras y hortalizas en Estados Unidos no tienen subsidios por lo que no compiten con los nuestros, importante es resaltar que las papas y las cebollas quedaron fuera del tratado.
Quisiera saber, tal vez “los del no” tengan la respuesta, ¿cómo vamos a competir de esta manera? La respuesta para mí es clara, vamos a cometer un suicidio colectivo y a dejar a nuestros campesinos desamparados. Esto de ninguna manera es justo…piénselo bien.

Fernando Camacho Nassar
Colaborador del Programa Voto Exportador
CADEXCO
Cédula:2-389-134