Carlos Denton

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Miércoles 23 Enero, 2008

TLC: no se debe pedir prórroga

Carlos Denton

Costa Rica no debería solicitar a sus socios del Tratado de Libre Comercio (TLC) una prórroga para terminar de aprobar la legislación complementaria ahora en proceso en la Asamblea Legislativa.
Ciertos periodistas y algunos legisladores han hablado de esto como si fuera una necesidad, pero el presidente Oscar Arias tiene razón en rechazar estas sugerencias. Hay varias razones para no pedir la prórroga:
Primero, si el Presidente pide prórroga de tres meses, para citar un ejemplo de periodo de tiempo, es seguro que los adversarios al TLC en la Asamblea harán lo imposible para impedir que se cumpla lo solicitado, de nuevo desprestigiando al país en el exterior y con sus socios comerciales. Tener que ir sombrero en mano una vez a Daniel Ortega, a George Bush, a “Tony” Saca y los otros para pedir un favor, ya es incómodo, pero tener que regresar porque otra vez no pudo la Asamblea Legislativa terminar el trabajo esperado por los habitantes después del referéndum, es penoso.
Segundo, si se pide prórroga, la presión que se mantiene sobre la Asamblea se quita, y es seguro que comenzarán a surgir más problemas con el quórum. Es verano, los diputados, como todos los habitantes, sienten la tentación de pasar unos días en la playa o en el exterior, en vez de estar largas horas viendo mociones que tienen como propósito atrasar un proceso de vital importancia para el país.
Tercero, Costa Rica ya es parte de Cafta. Si amanece el 1º de marzo y no están aprobados todos los proyectos en la Asamblea, el país sigue siendo parte del TLC. Sigue sin poder disfrutar de los beneficios del tratado, igual como es la situación en la actualidad. Es terrible y pone al país en desventaja, pero legalmente es superable la situación. Se postergan o pierden inversiones, no crecen las exportaciones como se desearía, pero la opción queda abierta.
Cuarto, existe una presa de legislación importante que requiere el país que no la está viendo la Asamblea por estar en lo de Cafta. Los habitantes requieren mayor protección de los criminales, el gobierno quisiera promover una reforma fiscal, se requiere la segunda lectura de la ley de concesiones y por allí circula una nueva ley muy controversial de tránsito.
La verdad es que urge aprobar las leyes complementarias del TLC para permitir a los legisladores entrarles a otros temas de gran importancia para el país. Si se amplía el tiempo para ver lo del TLC, la otra legislación quedará prorrogada también.
La Semana Santa viene temprano este año. Un gran empuje de parte de los diputados en lo que resta de enero y las cuatro semanas de febrero, trabajando sábados y quizás domingos, aprobando las ocho leyes pendientes, daría cabida para un receso de 15 días de descanso alrededor de la Semana Santa para recuperar fuerzas. En vez de pensar en prórrogas, sería mejor realizar un gran empuje en el tiempo que queda, para después tomar unas ricas y merecidas vacaciones.
El 29 de febrero es el día y no se debería pedir ninguna prórroga.

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