Títulos de deuda corporativa con poco desarrollo
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Títulos de deuda corporativa con poco desarrollo

En poco menos de dos años, solo diez empresas han salido al mercado a colocar estos instrumentos


Betzi Villalobos
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Los altos costos asociados a la emisión, la cantidad de requisitos regulatorios y la necesidad de cumplir con buenas prácticas de gobierno corporativo y transparencia, se describen cómo algunas de las razones de la poca oferta de bonos de deuda corporativa en el mercado local.
Señal de esto es que en 22 meses, tan solo diez empresas recurrieron al mercado de deuda a buscar financiamiento, y de ellas la mayoría son emisores del sector financiero.
Entre las pertenecientes a otros sectores de la economía se encuentran la Compañía Nacional de Fuerza y Luz y dos empresas del sector industrial con experiencia en bolsa (ver recuadro), lo que muestra que son empresas muy sólidas las que forman parte del mundo de los bonos de deuda.
“Aparte de los costos más visibles a la hora de la emisión, hay que cumplir con una cantidad importante de requisitos que implican una inversión adicional y no todas las entidades están dispuestas a revelar información, es por esto que no participa todo tipo de empresas”, afirmó Manuel Ossenbach, vicepresidente de Mercado de Capitales de Volio Capital.
Además de los costos, la desconfianza por parte de los inversionistas parece formar parte de las causas de que esta herramienta no se desarrolle con mayor fuerza.
Si volvemos a los años 80 se puede recordar como las empresas recurrían al mercado para emitir bonos. Algunas de ellas son Lachner & Sáenz, Mango Tico, Cormar, y Capris.
Estas empresas se dirigían directamente al mercado a hacer sus emisiones, sin embargo, algunas de ellas entraron en problemas (caso Lachner & Sáenz) generando una crisis de confianza entre los inversionistas.
“Después de estos casos, solo las grandes empresas de mucho renombre, recurren al mercado y muy pocas son del sector no financiero”, agregó Ossenbach.
En los últimos meses una de las empresas que emitió títulos de deuda fue Durman Esquivel, la cual mediante subasta organizada, colocó ¢10.000 millones en el mercado de valores, en bonos a 5 años.
En la subasta, las ofertas llegaron hasta los ¢18.420 millones y la asignación fue a un precio promedio ponderado de 100,3, que representa un rendimiento del 7% en colones.
“Esta colocación fue muy exitosa, porque se logró duplicar el precio al que teníamos planeado colocar inicialmente, generando más beneficios para el emisor”, afirmó Esteban Batallas, gerente de Finanzas Corporativas, empresa encargada de estructurar el producto.
Entre las ventajas de recurrir al mercado para obtener financiamiento se puede mencionar la oportunidad de reducir costos y brindar flexibilidad en el manejo de la estructura de pasivos, ya que la empresa puede emitir bonos a distintos plazos, más ajustados a sus requerimientos de flujo de caja.
No obstante, ante el panorama actual de bajas tasas las opiniones acerca de cuán beneficioso es para una empresa inclinarse por bonos de deuda en lugar de financiamiento bancario, son encontradas.
“Yo considero que todo depende del análisis de la estructura que requiera la empresa, creo que las alternativas bancarias van más inclinadas a plazos cortos, mientras que los bonos de deuda son más recomendables en plazos largos”, comentó Andrés Víquez, gerente de Aldesa puesto de bolsa.
En el caso del inversionista que quiera formar parte de estos instrumentos, es importante tomar en cuenta aspectos como el sector en el cual va a invertir, así como también los cambios que están sufriendo las tasas de interés nacionales e internacionales.



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