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Miércoles, 21 de noviembre de 2018



COLUMNISTAS


Tipo de cambio toca el piso

Leiner Vargas [email protected] | Martes 04 septiembre, 2012



Reflexiones
Tipo de cambio toca el piso


Tres preguntas me surgen de la actual y ya casi permanente situación de sobrevaluación del colón. ¿Qué factores inciden en tener una moneda nacional tan fuerte de cara a la competitividad de nuestra economía? ¿Cómo afecta dicha política cambiaria la función exportadora e importadora de nuestro sistema económico? ¿Qué impacto podría tener esta situación a largo plazo para la economía costarricense? Intentaré contestar estas tres preguntas el día de hoy.
Primero, es claro que la moneda costarricense no es fuerte, el problema está en que la moneda norteamericana, el dólar, es coyunturalmente débil debido a la política monetaria del Banco Central de Estados Unidos.
La política de tasas de interés de la Reserva Federal ha inundado el mundo con un dólar en remate, lo que hace que la existencia de entradas de capital genere una presión excesiva a la apreciación cambiaria.
Ya llevamos varios años de esta política monetaria que pretende reactivar la economía norteamericana y que al fin y al cabo, lo ha venido logrando, a costa del deterioro competitivo del resto del mundo.
Segundo, el impacto generado en Costa Rica es claro, se han fomentado las importaciones, ampliando la brecha comercial y generando competencia cada vez mayor con las industrias domésticas.
Los precios han caído y se ha motivado ingreso cada vez mayor de productos importados. Las exportaciones de mayor valor agregado nacional se han visto perjudicadas, dado que su componente importado es poco y como tal, deben asumir costos crecientes e ingresos cada vez menores en términos relativos.
La concentración de la producción y la presión por costos ha hecho mella en muchos exportadores, sobre todo en las empresas pequeñas y medianas. Tercero, a largo plazo el país ha deteriorado su capacidad competitiva y se ha concentrado aún más la producción. La tendencia es claramente insostenible en lo monetario, dado que en un entorno de déficit en finanzas públicas el Banco Central está prácticamente al margen de poder intervenir. La mayor deuda proveniente de los eurobonos, solo tenderá a agudizar la ya tendencia a apreciarse del tipo de cambio, generando a largo plazo menor empleo, menor producción y más pobreza y desigualdad.
La política cambiaria requiere mucho tacto en tanto el equilibrio macroeconómico no necesariamente es consistente a largo plazo, los precios están bajos y estables a consecuencia de un costo productivo importante. El riesgo de un cambio en las condiciones externas también debería asumirse con cautela, no se vale poner todos los huevos en la misma canasta.
Ya Brasil y otras economías del Sur han empezado a resentir este esquema global monetario donde se recupera al Norte a costa de un claro sacrificio en el Sur. Poner más cuidado en la situación cambiaria se requiere con urgencia para no terminar pagando los platos rotos de la fiesta y del desorden económico global.

Leiner Vargas Alfaro
[email protected]