Randall Madriz

Randall Madriz

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Lunes 9 Junio, 2014

Tiempo de cambios

Ha sido portada de diarios nacionales y extranjeros la abdicación del rey don Juan Carlos de España a favor de su hijo don Felipe de Borbón y quizás ese titular ha eclipsado la propuesta que Cristóbal Montoro, ministro de Hacienda de ese país, realizó en días recientes.
Su iniciativa propone una reforma fiscal que tiene como piedra angular la necesidad de reactivar la economía de manera sólida y estable.
La reforma fiscal española sigue recomendaciones de entidades internacionales como el Fondo Monetario Internacional (FMI), las cuales buscan que la mejora que han tenido las finanzas en ese país se proyecten hacia el futuro.
Resulta interesante que esta reforma tiene como precedente una fuerte reducción del gasto público, tarea pendiente para Costa Rica la cual, por el contrario, vemos como cada día cede más terreno ante la indomable burocracia que asfixia al Gobierno y a la sociedad civil.
El ariete de la reforma española es la reducción de tarifas del impuesto de sociedades (similar a nuestro impuesto sobre las utilidades pero dirigido solo a las entidades jurídicas). De esta manera se propone una baja en la tarifa del actual 30% hasta un 25% para el año 2016.
Esta medida viene acompañada a la vez de otros remedios como la reducción de la deducibilidad de gastos financieros para evitar el fenómeno de las empresas super apalancadas. Sin embargo otros gastos deducibles que buscan estimular la reinversión de las empresas quedan a salvo. Entre ellos, la deducción especial por investigación, desarrollo e innovación (I+d+i).
Es de todos sabido que Costa Rica ha sido “seguidora” de la Hacienda Española la cual asesora de cerca a la Administración Tributaria local y con la que se ha trabajado de la mano para la modernización de las herramientas de gestión y fiscalización, todo lo cual redunda en el fortalecimiento de la cultura tributaria en nuestro país. Esto lo elogiamos.
Sin embargo, otros buenos ejemplos no han permeado: reducción de gasto público sin importar qué intereses se vean afectados y la propuesta de reformas fiscales que estimulen las fuentes generadoras de riqueza y empleo en este país.
Desde este espacio hemos señalado la importancia de eliminar las exenciones, las cuales, lejos de incentivar ciertas actividades o sectores se convierten en inconsistencias del sistema tributario.
Hoy nuevamente hacemos un llamado para que las autoridades responsables consideren la reforma del Impuesto sobre la Renta a efectos de introducir estímulos a las empresas que sostienen nuestra economía.
Sabemos que esos contribuyentes deben ser gestionados y fiscalizados: esas obligaciones de la Administración Pública deben ser cumplidas cabalmente y sin ningún reparo. Sin embargo, no hemos visto de parte de este o los gobiernos anteriores un esfuerzo a nivel legislativo para introducir reformas que persigan que nuestra economía crezca de forma vigorosa.
Ya es hora de ver el cambio en esta materia, sobre todo tomando en cuenta que una reforma fiscal se hace cada día más necesaria.

Randall Madriz
Abogado Tributarista
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