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Ticos tendrán medicina contra fumado

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Los asegurados costarricenses que quieran dejar de fumar, tendrán una nueva oportunidad, gracias a un medicamento que será distribuido por el Seguro Social.

La medida se aplica por la LeyAntitabaco, que exige a las autoridades de Salud dar opciones de sanación a los costarricenses para evitar las muertes y los casos de cáncer por este vicio.

La fecha de entrega depende de que el Ministerio de Salud traspase los fondos generados por multas y sanciones para la compra de estos medicamentos.

El medicamento que se dará a los fumadores se llama vareniclina, utilizado para disminuir la adicción.

Es un fármaco no nicotínico para dejar de fumar, básicamente actúa reduciendo el efecto de la nicotina en el cerebro y la ansiedad causada por el síndrome de abstinencia.

La dosis fue aprobada por la Administración de Fármacos y Alimentos de Estados Unidos en 2006, tras comprobarse su efectividad en ensayos clínicos. 

El tratamiento inicia mientras el paciente sigue fumando, los tres primeros días toma una pastilla de media dosis, los cuatro siguientes dos medias dosis al día, en la mañana y la tarde.

La respuesta durante estos días es variada, algunos dejan de fumar prácticamente al instante, otros reducen la cantidad de cigarrillos y la mayoría mantiene más o menos la cifra habitual.

El paciente debe elegir un día en la segunda semana de tratamiento para dejar absolutamente el tabaco, pasando a tomar una dosis por la mañana y otra por la tarde.

A partir de aquí el paciente debe seguir con esta dosis durante 12 semanas, dependiendo de lo que sienta cada persona.

Es aconsejable que pasadas las primeras semanas se consulte con el médico para mantener o reducir la dosis hasta dejar el medicamento por completo.

En caso de efectos secundarios, debe suspenderse el tratamiento, la vareniclina no elimina por sí sola las ganas de fumar ni evita que surjan los típicos síntomas que aparecen cuando un fumador deja el tabaco, como la ansiedad y cambios de humor, pero sí los reduce.

Los efectos secundarios son dolor de cabeza, náuseas, vómitos e insomnio durante las semanas de tratamiento.

El país lucha para disminuir la cantidad de fumadores y por consecuencia bajar las tasas de enfermedades que genera el consumo de tabaco.

Actualmente cinco clínicas distribuidas en hospitales centrales de la Caja como el México, San Juan de Dios, San Rafael de Alajuela y Calderón Guardia dan servicios de terapias para superar el vicio.

Angie Calvo
[email protected]

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