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Sábado, 17 de noviembre de 2018



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Ticos enviarían alas de escarabajo metálico al espacio

Grettel Prendas [email protected] | Lunes 29 febrero, 2016

La estación espacial internacional es un centro de investigación en órbita permanentemente tripulada, en la que rotan equipos de las cinco agencias espaciales. Shutterstock/LA REPÚBLICA


Los escarabajos joya o metálicos, una especie autóctona de Costa Rica y famosa en el mundo por su belleza, podrían contener la clave para la elaboración de un mejor material de recubrimiento para satélites y otros equipos espaciales, como trajes para astronautas.
Bajo esta premisa, un grupo de científicos y estudiantes del Centro de Investigación para la Ciencia de los Materiales e Ingeniería (Cicima) de la Universidad de Costa Rica, espera enviar muestras de élitros o alas delanteras de este escarabajo, a la Estación Espacial Internacional para exponerlos a la microgravedad durante 30 días.
La iniciativa será el primer experimento del proyecto Ditsö de la Asociación Centroamericana de Administración de Aeronáutica (ACAE), la cual trabaja de la mano con NanoRacks, una compañía estadounidense que opera el primer laboratorio comercial del mundo en el espacio y que ofrece facilidades a organizaciones sin fines de lucro y estudiantes.
Los investigadores encontraron que el color deslumbrante del Chrysina, que es el nombre científico de este género, tiene que ver con propiedades ópticas, ya que posee la capacidad única para reflejar la luz polarizada de forma circular y hacerse invisible para sus depredadores.
Sus propiedades son también mecánicas por la forma como están construidos los élitros por múltiples capas de material orgánico que reflejan la luz de una manera particular.
Los élitros son alas duras y rígidas que sirven de protección a las alas finas que se despliegan para volar. Cuando el abejorro está en reposo, le sirven de cobertor, y cuando revolotea le ofrecen una barrera protectora, además de cumplir una función de equilibrio.
“Esta tecnología estaría inspirada por la biodiversidad de Costa Rica. Ojalá podamos poner estos élitros en la estación espacial y estudiarlos, traerlos de vuelta a la Tierra y seguir con la investigación”, dijo Andrés Mora, doctor en robótica y líder de la iniciativa.
Una vez que las muestras regresen a la Tierra se podrá evaluar si el material orgánico que las componen cuentan con la capacidad de almacenar la energía solar de la misma manera que lo hacen las plantas.
De momento, los investigadores trabajan en el cumplimiento de requisitos para hacer posible el traslado de las muestras.
Los escarabajos Chrysina son un género de unas 95 especies, encontradas desde el sur de Estados Unidos hasta el noroeste de Suramérica. Costa Rica tiene identificados 22 de ellos, lo que representa casi el 30% de todas las especies conocidas.