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Jueves 22 Marzo, 2012

Ticos, drogas, Cuba

La verdad nos hace libres: contundencia papal. Tan admirable premisa es aprovechable para rodear, con aires ciertos, el testimonio, a pie de urna, sobre las prisiones cubanas que recogen el desperdicio humano de los traficantes de droga.
Un amnistía decretada por el Presidente Raúl Castro antesala a la visita de Benedicto XVI a la isla permitió que seis varones y una señora, todos costarricenses, regresaran, recientemente, a la patria, a pesar de descontar penas entre 15 y 20 años, que tribunales criollos fijaron por su delito.
Durante siete años, una vez por mes, suman 84 visitas, estuve in situ: La Condesa, prisión masculina, y Manto Negro, reclusión femenina. Para mayor abundamiento, a 78 y 30 kilómetros, respectivamente, distancia de La Habana.
Alguno de los repatriados, no la mayoría, fabuló la autenticidad de su estadía. Más que perogrullada, el quejoso, tal vez, para ganar la simpatía del “pobrecito”, rodeó su aseveración de hipocresía. En esencia, lo real es que carga el pecado de haber sido “camello” del trágico/nefasto comercio.
Desconozco lo que se esconde tras los muros de cárceles como Combinado del Este, Boniato, Kilo 8…. e incluso la céntrica Villa Marista. Se murmura, no bien, su cometido. No me consta. Me limito a los lugares exigidos por tarea profesional, para supervisar a ticos en problemas.
La Condesa, para empezar, no dispone de enrejado. Espacio abierto, tipo campamento. Los reos practican deportes. El meollo es la escuela/taller. Los internos asisten a clases. Enseñanza plural. Presos de nacionalidades diversas, más del centenar. Anglos o francófonos aprenden español y los hispanos, inglés.
La peculiaridad, núcleo principal, es la artesanía. Verdaderas joyas extraídas de materiales de desecho. Sarchí tendrá nuevos, brillantes, artífices, graduados en La Condesa.
El nombre es, quizás, el mayor contrasentido de la prisión Manto Negro. Hay holgura en el sitio. Edificios amplios y terrenos/huertas. Las presas ganan méritos, cultivando. La primera tica que allí recaló, escogió el surco. La segunda, instruía y mostraba singularidades del arte de Talía. Sara y Marjorie son madres.
Cabe mencionar a Factor Final, en Vedado. Allí van a parar, por breves días, quienes serán devueltos a procedencia. Acusación: sacar a cubanos/as de la isla, tráfico de personas.
Ni quito ni pongo rey, defiendo los hechos que, desde mi posición, observé y palpé. Respeto, no comparto, el devenir cubano. Tampoco me coloco gafas de color acomodaticio. Los protagonistas de la historia: ex presos, por colaborar en el amargo tejemaneje de los estupefacientes, mejor que guarden sus energías para el trabajo honesto, sin ensuciarse, ni deshonrar a su gente, ni dañar la imagen del país. No inventen.

José María Penabad López