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Viernes, 14 de diciembre de 2018



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Tibia comedia varonil

| Jueves 09 octubre, 2008



Tibia comedia varonil

• He aquí un evidente paso atrás en la carrera del laureado cineasta francés, Patrice Leconte

Mi mejor amigo
(Mon meilleur ami)
Dirección: Patrice Leconte. Reparto: Daniel Auteuil, Dany Boon, Julie Gayet, Julie Durand. Duración: 1.34. Origen: Francia 2006. Calificación: 5.

El laureado cineasta francés Patrice Leconte, goza de mucho respeto y admiración alrededor del mundo. El se ganó la confianza del público cinéfilo, realizando una treintena de filmes, entre los cuales destacan “Monsieur Hire” (1989), “Ridículo” (1996), “El amor nunca muere” (La veuve de Saint-Pierre, 2000) y “El hombre del tren” (2002).
En el ámbito de esta prestigiosa carrera, “Mi mejor amigo” representa un evidente paso atrás. Es una tibia comedia varonil, que celebra el valor de la amistad. A pesar de sus buenas intenciones, la cinta se queda corta en cada una de sus facetas, pues no resulta muy profunda, ni muy divertida, ni muy emotiva.
La narración está encerrada entre una premisa argumental trillada —el protagonista tiene diez días para ganar una apuesta— y un desenlace banal, que incorpora los ganchos emotivos de los concursos televisivos. En el medio, se ubica un cuento ligero y predecible, desarrollado con exceso de amabilidad y poca chispa satírica. Lo más sobresaliente es la elegante actuación de Daniel Auteuil, aunque él también peca en algo, al generar inevitable simpatía por un personaje que, por lo menos al inicio, se supone sea odioso y arrogante.
François Coste es un comerciante de antigüedades, divorciado y padre de una hija. Tiene muchos vecinos, allegados y colegas de trabajo, pero ningún amigo verdadero. Así se lo indica una socia de negocios, quien lo reta a demostrar lo contrario. El precio de la apuesta es un jarrón griego, valorado en 200 mil euros. Para recorrer París, en busca de viejos amigos y compañeros de la escuela, François contrata los servicios de Bruno, un taxista con una memoria excepcional, quien le ofrece sus consejos para hacerse querer por los demás.
En el fondo, la trama recicla algunos estereotipos de la comedia romántica tradicional y los traslada a un contexto masculino. Eso sí, se elimina toda implicación homosexual, pero se mantiene siempre un claro paralelismo, entre tener un amigo y encontrar al alma gemela.
El concepto es atractivo, debido a su carácter universal. Pudo dar lugar a una significativa reflexión, sobre la importancia de las relaciones humanas basadas en la lealtad y la sinceridad. Sin embargo, el tratamiento es demasiado trivial y consabido, para surtir efectos duraderos.
La agudeza del director Leconte aflora esporádicamente, en ciertos diálogos aislados, que provocan sonrisas más que hilaridad. “Mi mejor amigo” concreta una experiencia neutra, tan ordinaria como tomar un vaso de agua.