Nuria Marín

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Lunes 20 Octubre, 2008

Creciendo [email protected]
Terremoto inmobiliario

Nuria Marín

Durante la Gran Depresión fue construido el edificio Empire State. Con 381 metros de altura (448,7 si se toma en cuenta la antena superior) fue el rascacielos más alto del mundo durante más de 40 años, título que perdió cuando se completó la torre norte de las Torres Gemelas. Su predominio lo recuperó, al menos en Nueva York, a partir del 11 de setiembre de 2001 (11-S).
Su construcción se realizó en un tiempo récord de 410 días (4,5 pisos por semana) convirtiéndose en un símbolo no solo de la voluntad ante la adversidad del pueblo estadounidense sino del poder y liderazgo de Estados Unidos en el mundo.
Los especialistas han definido la actual crisis financiera como la más grave luego de la Depresión. Paradójicamente, y en contraste, una próxima víctima de la crisis podría ser el avance en la construcción de la Torre de la Libertad (541 metros) y el complejo inmobiliario adyacente llamados a simbolizar la recuperación de Estados Unidos frente a los actos terroristas del 11-S.
Este sería un nuevo traspié a la reconstrucción de las Torres Gemelas, que ha sobrellevado la lucha de las múltiples partes involucradas, autoridades locales, federales y el locatario Larry Silverstein, el controvertido proceso de cobro del seguro y la definición conceptual del proyecto. Han pasado 7 años y hoy más que nunca se tienen dudas sobre la fecha de conclusión.
Se calcula que solo en el sector financiero en Manhattan se perderán 60 mil trabajos. Las presiones económicas llevarán además a las empresas a bajar sus costos, entre ellas, nuevas modalidades en las que el personal comparta estaciones de trabajo. En términos inmobiliarios esto significa mayor desocupación.
Para tomarnos una pequeña idea del impacto, tres de los “jugadores” locales más importantes, Lehman Brothers (bancarrota), Merrill Lynch (comprada por Bank of America) y la aseguradora AIG (plan de rescate del gobierno), ocupan 855 mil metros cuadrados. Se especula que buena parte de estos metros irán al mercado del subarriendo.
Los pronósticos anticipan una estrepitosa escalada en la desocupación de un 7,2% al 13%, pésimas noticias para los cinco rascacielos del complejo de la Libertad (940 mil metros cuadrados) en donde ya Merrill Lynch desistió en sus negociaciones por ocupar la Torre 2.
Si la predominancia en altura fue un símbolo del poderío estadounidense este se ha venido desdibujando con las Torres Petronas en Kuala Lumpur y el Taipéi 101. Salva cara con la Torre Sears, pero en proceso están el Pentominium y el Burj Dubái ambas en Dubái de las que la última sobrepasará por mucho la también proyectada Spire de Chicago. ¿Qué nos dice esto?