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Domingo, 18 de agosto de 2019



COLUMNISTAS


Tendencias fascistoides

Arnoldo Mora [email protected] | Viernes 03 septiembre, 2010



Tendencias fascistoides


Una de las noticias que más me han impactado en estos días proviene de Washington, capital de Estados Unidos.
Allí se llevó a cabo una enorme manifestación organizada por la extrema derecha norteamericana y que atrajo multitudes de todos los rincones de ese gigantesco territorio. Todos tenían una misma consigna: gritar histéricos que su país se estaba perdiendo y que el principal responsable de esa monstruosa traición era el actual residente de la Casa Blanca.
Nunca ocultaron que el objetivo de esa manifestación multitudinaria era, ni más ni menos, que gritárselo en sus propias narices.
Ya en una encuesta reciente, un 29% de la población norteamericana aseguraba que Obama no había nacido en Hawái, como él decía, es decir, que no era nativo de su país, por lo que no debía legalmente ser presidente de Estados Unidos.
El lenguaje empleado y la ideología que aglutinaba a esa ingente muchedumbre es claramente fascista, si bien recurren a un discurso religioso de corte fundamentalista de inspiración evangélica.
Eso no es de extrañar, pues el núcleo más fuerte y delirante de ese movimiento proviene de los grupos racistas y de extrema derecha religiosa de los estados del Sur, especialmente de los más grandes, como Texas.
Quien ha sido el instrumento aglutinante y suministra las líneas políticas más características de esa preocupante tendencia es la cadena de televisión Fox, que desde la campaña pasada no ha cesado de atacar a Obama y al Partido Demócrata.
En otras palabras, no se trata de un partido político tradicional sino de un movimiento que ha desbordado al propio Partido Republicano que ya no lo puede controlar.
Los esfuerzos de la señora Palin, ex gobernadora de Alaska y ex candidata sorpresa a la vicepresidencia de los republicanos, por controlar o dirigir esa abigarrada tendencia, no parecen hasta ahora ser lo suficientemente fuertes como para decir que ella es su líder, o que esas gentes ven en ella su expresión nacional más representativa.
Esto demuestra, insisto, que no estamos ante un partido político claramente configurado, sino ante una tendencia anarquista y nihilista.
Lo dicho se confirma por el hecho de que los líderes republicanos parecen un tanto abrumados pues, como dije anteriormente, no controlan ese movimiento.
Lo anterior tiene su base ideológica en los orígenes mismos del actual movimiento de extrema derecha. Movimientos de esa naturaleza siempre han existido en los estados del Sur y en California, territorios que en 1848 le fueran arrebatados a México; por lo que el odio racista de los blancos siempre ha sido un componente fundamental de esa tendencia.
Sin embargo, nunca dejaron de apoyar al estado norteamericano, en el que vieron una fuente de legitimación que hoy se convierte en rechazo.

Arnoldo Mora