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Lunes 14 Septiembre, 2009


Tendencia al alza del tipo cambiario

El llamado “Trilema” de Mundell-Fleming, conocido también como la “Trinidad imposible”, postula que una economía abierta no puede simultáneamente tener una paridad o regulación cambiaria, una política monetaria independiente y un mercado de capitales abierto. Necesariamente tiene que escoger dos o renunciar a uno de esos objetivos.
Dependiendo de los efectos de la economía externa que han afectado al país y del comportamiento económico interno, el tipo de cambio ha tendido a uno de los extremos de la banda, sin dejar claro el comportamiento de la verdadera necesidad o no de los dólares en la economía costarricense.
El Banco Central de Costa Rica está en busca de “metas de inflación” para la política monetaria.
En Costa Rica, el mercado sigue pidiendo al Banco Central más claridad en cuanto a la forma en que ejecuta la política económica ya que lo que se requiere es que este sea un ente que genere una mayor y más eficiente formación de expectativas.
El mercado parece no tener claro qué es lo que pretende alcanzar la autoridad monetaria, ya que los cambios en las bandas cambiarias realizados por el ente emisor han generando incertidumbre en el país en muchos sectores, los cuales requieren confianza para tomar decisiones que beneficien a la economía como un todo.
Con el grado de dolarización actual de nuestra economía, el nivel de endeudamiento externo y la fragilidad de los sectores fiscales, monetarios y financieros, la flotación parece que no es el camino a seguir en nuestro sistema cambiario.
Una muestra de ello es el comportamiento actual del precio de la divisa extranjera. El tipo de cambio en el mercado mayorista sigue presentando movimientos relacionados con condiciones cíclicas y estacionales de la economía costarricense, por lo que aunque la expectativa de devaluación del colón actual lo mantiene pegado al techo de la banda cambiaria, el precio de la divisa extranjera sufre ajustes a la baja en algunas fechas focales de pagos de las empresas del mercado de, por ejemplo, impuestos.
Por lo tanto, aunque algunos, debido a esas bajas que sufre el tipo de cambio, indican la posibilidad de una baja en el precio de la divisa extranjera en el país, aparentemente han perdido de vista el efecto de la trinidad imposible.
Costa Rica sigue siendo una economía pequeña, con apertura en la cuenta de capitales, los cuales no fluyen en forma abundante. Y la dependencia de esta a la compra de insumos en el extranjero para la producción, la somete al precio de dichas materias primas.
El alto déficit fiscal que se vislumbra que se manejará este año tendrá repercusiones en 2010, componentes que indican presión al alza sobre el tipo de cambio del país.