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El teletrabajo exige disciplina y orden a los colaboradores y eficiente control por parte de los empleadores. Si ambas cosas se logran, los resultados pueden ser muy satisfactorios y convenientes, además de generar una nueva cultura laboral
 

Teletrabajo, menos estrés, mayor rendimiento

El teletrabajo es una de las más innovadoras alternativas laborales basadas en uso de tecnología. Un paso al siglo XXI siempre que esté bien dirigido y supervisado para verificar la eficacia en los resultados.
Se puede poner en práctica en aquellas empresas (públicas o privadas) con departamentos cuyas labores no requieran la presencia del trabajador en las oficinas de la compañía o que esta pueda ser solo algunos días de la semana, a efectos de que no se pierda la comunicación personal y el espíritu de la labor en equipo.
Esta forma de trabajo, posible solo por las modernas herramientas actuales, bien administrada puede generar importantes beneficios para los empleadores, para los colaboradores, para bajar la congestión vehicular en países como Costa Rica, en donde esto es un grave problema para el medio ambiente, entre otros.
No obstante, el paso de la modalidad tradicional de trabajo al teletrabajo debe ser muy bien analizado y estudiado en cada empresa para que realmente se convierta en un salto positivo en beneficio de todos.
En Costa Rica hay ya inicios de esto, especialmente en algunas entidades del sector público, pero también del privado.
Son varios los factores a considerar, establecer y coordinar para que la experiencia resulte positiva.
Dado que el teletrabajo, al menos en la etapa en que se encuentra, puede significar factores positivos y también otros no tan deseables, el análisis que las empresas e instituciones hagan en cada caso, será la clave.
Entre las ventajas, sin duda está el mayor rendimiento y ahorro de tiempo que logran los colaboradores al eliminar los traslados, aun en ciudades con buen servicio de transporte público.
Esto favorece una buena disposición de ánimo para trabajar, lo cual sin duda beneficia a la empresa con mejores resultados.
Además, hay ahorro para ambas partes en rubros como electricidad, teléfonos, uso de equipos (para las empresas), combustible, tiempo y menos estrés para los trabajadores, especialmente cuando la calle se torna tan estresante como en Costa Rica.
Sin embargo, el teletrabajo exige disciplina y orden a los colaboradores y eficiente control por parte de los empleadores.
Si ambas cosas se logran, los resultados pueden ser muy satisfactorios y convenientes además de generar una nueva cultura laboral que aproveche los cada vez más novedosos adelantos tecnológicos y científicos.

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