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Compañía exporta modelo turístico basado en el desarrollo sostenible
Teleféricos se extiende desde el Caribe hasta Alaska

• Además de la sede en Jacó, la empresa cuenta con instalaciones en Santa Lucía, Dominica y ya abrió una en Jamaica
• En el futuro se vislumbra que el modelo se implemente en México e incluso en el Polo Norte

Eduardo Baldares
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Unos cinco kilómetros después del puente sobre el Río Sucio, en el Parque Nacional Braulio Carrillo, se encuentra la entrada a un sueño que se le hizo realidad al biólogo Joaquín von der Goltz, un guatemalteco-alemán amante de la naturaleza y de la conservación.
Teleféricos del Bosque Lluvioso, que nació como una empresa listada en la Bolsa de Nacional de Valores, es hoy una multinacional con presencia en cuatro países, y todo gracias a diversos inversionistas costarricenses que creyeron, compraron acciones y le dieron impulso.
Además de la segunda sede costarricense ubicada en Jacó, la firma abrió parques en las islas caribeñas de Santa Lucía, Dominica y en julio de este año en Jamaica, destinos a los que también podría sumarse México.
Por añadidura, la firma tiene la intención de colgar sus góndolas más allá del verdor caribeño, y es así que pretende agregar a sus paisajes el blanco glacial de Alaska.
Ejemplo de exportación de un modelo de desarrollo sostenible a otros países, los parques de Teleféricos del Bosque Lluvioso funcionan como refugio de vida silvestre, atracción ecoturística y sitios de investigación.
Son atracciones que se basan en el entorno, pero sin poner en riesgo la disponibilidad de los recursos que las rodean.
Por ejemplo, las torres necesarias para la construcción del teleférico son instaladas mediante helicópteros, y otros materiales se transportan con sistemas que evitan el ingreso de camiones al bosque para protegerlo de la erosión, la tala de árboles, así como de la construcción excesiva de estructuras.
La experiencia de 14 años de desarrollo turístico sostenible de esta organización en Costa Rica, le permite asesorar la concepción de nuevos proyectos a nivel internacional en cuanto a conservación, construcción, operaciones y seguridad de atracciones.
De esta manera y a través de la fundación Save the Rain Forest, “esta organización contribuye a hacer la diferencia, se logra proteger la vida de los bosques lluviosos, a la vez que se brinda a las personas la posibilidad de descubrir, aprender y divertirse llevando un claro mensaje de amor y respeto por la naturaleza”, detalló Douglas Jiménez, gerente de Mercadeo.



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