Tatuajes impulsan la creación de negocios y nuevos locales
"Buscamos que en nuestro negocio estén los mejores artistas y tatuadores para satisfacción del cliente", dijo Alejandro Cole, propietario de Stattoos. Gerson Vargas / La República
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El mayor número de personas que buscan hacerse un tatuaje, así como la popularidad que han tenido en los últimos años, ha impulsado la creación de empresas y la expansión de los estudios actuales.
La cantidad de nuevos estudios, empresas y personas que se dedican al negocio creció un 78% en dos años.
En el país unas 400 mil personas tienen al menos un tatuaje permanente en su cuerpo, es decir, el 12,5% de la población total, según una encuesta de la Escuela de Estadística de la Universidad de Costa Rica.
Este mercado ha marcado la pauta tanto para emprendimientos, como para la creación hasta de firmas de franquicia.
Ese es el caso de Stattoos, que nació hace 20 años, con un local de la marca en San Pedro y ahora tiene cuatro.
Dos de esos puntos son bajo el formato de franquicia, modelo que Alejandro Cole, propietario de la marca, ofrece a personas o tatuadores que buscan crecer en este negocio.
“Ahora más personas buscan hacerse un tatuaje, ya no está el estigma o el tabú de que el que se lo hacía no podía donar sangre o encontrar trabajo, todo eso ya quedó en el pasado”, dijo Cole.
En eso está de acuerdo Néstor González, propietario de Sailor’s Grave, puesto que su negocio se ha visto potenciado en los últimos dos años por la afluencia de personas, más que todo en fines de semana.
Sailor’s Grave abrió su segundo punto a mediados del año anterior en San Ramón de Alajuela para atender al público de la región de Occidente.
Esta efervescencia del negocio también da la posibilidad de que se organicen actividades masivas en torno a los tatuajes.
Por ejemplo, del 6 al 8 de mayo se realizará en el país la quinta edición de “Paradise Tattoo Convention”, en el Centro de Eventos Pedregal.
Sin embargo, el mayor problema que ha sufrido el mercado en los últimos años, es la posibilidad de que algunos vayan donde una persona que los tatúe en una casa, bodega o corredor de algún lugar.
Este tipo de negocio clandestino repercute en la legalidad de las empresas que sí están registradas y con permisos del Ministerio de Salud, Hacienda y Economía.
“También es perjudicial para las personas, es la piel de cada uno de ellos, por lo que es peligroso que escojan asistir a algunos de estos lugares; sin embargo, no podemos obligarlos a que no asistan a estos estudios, sino brindar un servicio de calidad a nuestros clientes”, afirmó Cole.
Un 50% de personas tatuadas acudió a un estudio profesional, mientras que el 33% lo hizo en un estudio casero y un 16% en otro lugar, según la encuesta de la UCR.


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