Tasas subirán tras gastos del presupuesto 2015
Los consumidores ya endeudados deberían ser conservadores con los nuevos créditos, ante un potencial incremento de las tasas. Shutterstock/La República
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ANÁLISIS

Tanto empresarios como consumidores deberían estar cautelosos con nuevos préstamos

Tasas subirán tras gastos del presupuesto 2015

Siete estrategias para minimizar impacto

Resumen
Tanto empresarios como consumidores deberían ser prudentes con nuevos préstamos en 2015, que no sería el mejor año para endeudarse.
En cuanto a las inversiones, sería oportuno hacerlas a corto plazo, así como de tasas variables.
La presión para arriba en las tasas de interés se incrementará en 2015, tras la aprobación de un presupuesto del gobierno, que es menos malo de lo que indican algunos críticos, pero que afectaría la economía.

Tanto empresarios como consumidores deberían ser prudentes con los nuevos préstamos en 2015, que no sería el mejor año para endeudarse.
Para los empresarios, sería cuestión de hacer avalúos cautelosos en cuanto a la expansión, incluso postergar las inversiones no esenciales.
En lo que a los consumidores ya endeudados se refiere, deberían ser conservadores con los nuevos créditos, ante un potencial incremento de las tasas.
En ambos casos, una opción sería incrementar la deuda en dólares, cuyo valor caería, mientras que suba la demanda del colón de parte del Gobierno.
Las inversiones por otro lado podrían ser más que todo a corto plazo, así como de tasas variables.
De esta forma, el inversionista estaría menos afectado por cualquier incremento en las tasas.
En cuanto al presupuesto, es menos malo de lo que dicen varios analistas, que han insistido en que se trata de un incremento en los gastos del gobierno de un 20%.
Esto sería seis veces mayor que el aumento que representó el último presupuesto de la administración de Laura Chinchilla.
Sin embargo, los gastos del Gobierno en 2015 representarían un incremento bastante menor —se trata del 6%—, al eliminar los montos que no deberían contabilizarse para efectos de la comparación.
Por una parte, el gobierno el año entrante tendrá que cancelar los montos de capital de $1,7 mil millones, mientras este rubro ha sido de tan solo $1,1 mil millones este año.
La diferencia —$600 millones— representa casi la mitad del aumento.
Pero, la obligación de pagar un monto alto sucede únicamente porque varios préstamos vencerán en 2015, algo sobre lo cual esta administración no tiene ningún control, y no es su responsabilidad.
Es necesario también ajustar por inflación los ¢7,9 billones, que el Gobierno gastaría el año entrante.
Un incremento del presupuesto del 6% de hecho es parecido al promedio de los aumentos en los últimos tres años de la administración anterior.
Sin embargo, un aumento tal afectaría la economía, ya que el presupuesto agregará otros $3,5 mil millones de deuda.
Para financiar estas pérdidas, el gobierno tendrá que pedir la plata prestada.
Cada vez que se piden cantidades importantes de dinero, las tasas pagaderas en el mercado tienden a subir.
Solo en este año, la tasa básica pasó del 6,5% en febrero al 7,2% el mes pasado.



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Redacción
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Colaboró Fabio Parreaguirre

 


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