Tasas de interés negativas no estimulan inversiones en Europa
Las señales de estancamiento de la inversión son un golpe para los bancos centrales que esperaban revivir el crecimiento en toda Europa con tasas negativas y programas de compra. Shuuterstock/La República
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 Un período prolongado de tasas de interés negativas no está logrando revivir las inversiones en las empresas europeas, ya que la enorme mayoría de las compañías en la región dice que las medidas de estímulo no tuvieron ninguna clase de efecto sobre sus planes de crecimiento.
Un 84% de las 9.440 empresas encuestadas por la cobradora de deudas sueca Intrum Justitia AB para su European Payment Report 2016 dijo que las tasas de interés bajas no afectaron su voluntad de invertir. Además, lo que quizás sea más alarmante, la cifra subió de 73% el año pasado.
“La creación de crecimiento económico exige estabilidad y optimismo”, dijo el máximo responsable de Intrum Justitia, Mikael Ericson, en el informe. “Evidentemente, la estrategia de mantener las tasas de interés a récords negativos durante más de un año no creó la estabilidad tan buscada”.
Las señales de estancamiento de la inversión son un golpe para los bancos centrales que esperaban revivir el crecimiento en toda Europa con tasas negativas y programas de compra. Europa necesita que sus compañías inviertan más para crear los empleos necesarios para incentivar el crecimiento.
En la zona euro, donde las tasas de interés son negativas desde mediados de 2014, el producto interno bruto desacelerará a 1,6% este año, en comparación a 2,3% en Estados Unidos, estima la Comisión Europea.
“El cálculo de una inversión incluye hipótesis sobre el futuro”, dijo Intrum. “Para que el cálculo combine, debe haber una creencia en la estabilidad y la prosperidad de ese futuro entre aquellas hipótesis. Quizás las tasas de interés negativas no insinúen para nada esa estabilidad... ¿sino más bien que seguimos en una situación extraordinaria?”.
La encuesta también identificó otra amenaza para el crecimiento: los pagos atrasados. Un 33% de los participantes de la encuesta dijo que considera no recibir pagos a tiempo como una amenaza para la supervivencia general y el 25% dijo que probablemente elimine empleos si los clientes pagan con atraso o no pagan. Ese problema es más acentuado entre los 20 millones de pequeñas y medianas empresas de Europa, muchas de las cuales informan que compañías de mayor tamaño las están obligando a aceptar pagos atrasados.
“El hecho de que las grandes corporaciones obliguen deliberadamente a las pequeñas y medianas empresas a financiar su flujo de caja constituye un fracaso del mercado que les cuesta oportunidades de empleo a millones de europeos”, dijo Ericson. “Hasta dos de cada cinco pequeñas y medianas empresas dicen que los pagos atrasados impiden que la empresa crezca.


 



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