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Restaurantes y hoteles deben gran parte de su mejora a las alianzas que realizan
Tarjetas levantan movimiento en sectores deprimidos
En algunos hoteles, el 80% de las reservaciones se debe a estas ofertas
Locales han recontratado personal para atender demanda generada por ofertas


Los descuentos aplicados a través de las tarjetas de crédito mantienen a flote una gran cantidad de comercios que padecieron una contracción en el consumo, a causa de la crisis que afecta la economía.
Incluso, motivan crecimientos que a la postre abren nuevas plazas de empleo, haciendo olvidar el tema de la crisis.
Aquellos comercios dedicados al turismo y comidas son los que dominan en las alianzas con los bancos; aunque también participa otro tipo de comercios.
Parte del éxito radica en que el consumidor tiene más cuidado con el tema de los precios, y sus nuevos hábitos de compra están más influidos por el factor costo.
Por ello, esta estrategia resultó exitosa de acuerdo con los comerciantes; y además han aprovechado publicidad que les resultó prácticamente gratuita, pues los emisores de las tarjetas son quienes lanzaron las campañas.
Tanto los comercios como los hoteles experimentaron una caída vertiginosa desde octubre y recientemente lograron un repunte de acuerdo con el índice mensual de actividad económica que publica el Banco Central. El despertar podría ser explicado en parte por estas estrategias para levantar el consumo.
“El volumen de ventas creció de manera importante, cumplió y superó las expectativas. Las ventas subieron un 350%, contratamos personal adicional para los días de promociones y tenemos la publicidad gratuita como retorno”, dijo Ricardo de La Guardia, propietario del restaurante La Cascada.
Este tipo de incentivos no es reciente, y si bien el tema de la crisis y la caída en el consumo motivó su expansión, tiene al menos dos años de aplicarse en diferentes restaurantes como parte de un programa de lealtad, que impulsan en conjunto el emisor de la tarjeta y el restaurante.
Un ejemplo de ello es “El Novillo Alegre”, que inició hace dos años y apuesta por darle continuidad a este tipo de estrategias, las cuales tienen una funcionalidad comprobada, indicó Orlando Meza, contador del restaurante.
Poco a poco, más empresarios ven con interés las alianzas y esta práctica se está convirtiendo en un requerimiento del mercado que lleva a sus principales actores a ingresar.
“Es un descuento considerable y tenemos fe en su funcionalidad. A pesar del tiempo, la gente llama y pregunta”, comentó German Vargas, encargado de mercadeo de Fogo Brasil.
Su eficiencia no distingue el tipo de comercio, prueba de ello es que incluso aquellos restaurantes de comidas rápidas han visto el atractivo que tienen estas promociones y la lealtad que despiertan en el consumidor, explicó Gloriana Castro, supervisora de mercadeo local de la Corporación Teriyaki, KFC y Quiznos.
Igual sucede con el turismo. En menor o mayor medida, el costarricense de nuevo está vacacionando a través del aprovechamiento de las ofertas, las cuales dan un respiro a los hoteles, que vieron bajar sus niveles de ocupación por la merma en la cantidad de extranjeros que visitan el país.
“Nuestras ocupaciones se deben casi en un 80% a las promociones con tarjetas de crédito. Es por ello que las mantendremos por toda la temporada, hasta finales de noviembre”, aseguró Eunice Rojas, encargada de reservaciones del hotel Amapola, ubicado en Jacó.
Si bien para todos no funciona de la misma manera, lo cierto es que se ha “popularizado” la firma de alianzas con algún emisor importante de plásticos, porque eso es casi obligatorio para competir en un mercado con poca oferta de vacacionistas.
“Nosotros lo que hicimos fue tocar puertas. Visitamos Canadá y Estados Unidos y por eso nos va bien con la ocupación. Las tarjetas sí han incrementado las reservaciones, pero aún no en la medida en que esperábamos”, aseveró Bryan Hurtado, director de operaciones de Villas del Sol.

Daniel Chacón
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