Enviar

Tapar el sol con un dedo…

Los tributos suben cuando la situación económica es próspera y se reducen cuando hay recesión


Hace unos meses atrás comentamos acerca de lo importante que es para el país realizar una reforma fiscal, no con el fin de ahogar el aparato productivo, sino para hacer más efectiva la aplicabilidad y recaudación del tributo.
La gran sorpresa de la semana pasada fue la aprobación de un impuesto especial para las empresas de $300 anuales, con los cuales se piensa realizar inversiones en materia de seguridad.
Este impuesto si bien es plausible y seguramente necesario, es tapar el sol con un dedo…
Durante años la política económica latinoamericana siempre ha estado orientada a encontrar el camino más fácil para solucionar los problemas fiscales, y la creación y aumento de impuestos es sin duda el más claro de estos caminos.
Seguramente muchos analistas pueden alegar que en los países nórdicos los impuestos son elevados, pero también hay que considerar que en estos, los tributos suben cuando la situación económica es próspera y se reducen cuando hay recesión. Adicionalmente, la contraprestación de servicio de estos gobiernos no es comparable.
No obstante, esta política termina siendo ineficiente porque no resuelve el problema de raíz y agrega presión inflacionaria a la economía. Vale la pena revisar la historia de países como Perú o Argentina donde uno de los detonantes de la inflación fueron justamente los impuestos.
Ahora bien, siendo completamente honestos, las empresas no van a quebrar por $300 al año; es más, es muy posible que este impuesto sea más asimilable a una tasa ya que la recaudación que se obtendría de él es deficitaria con respecto al rubro que pretende financiar.
Por supuesto, muchos analistas podrían indicar que son preferibles pocos recursos a ninguno y en esto quizás tengan razón, pero entonces cuál es el propósito de generar un tributo que no resuelva en al menos más del 60% una de las necesidades primordiales del país.
La anterior es otra razón por la cual la aplicación de este impuesto de forma aislada y no formando parte de un plan integrador que proponga financiamientos concretos, es poco efectiva e insuficiente para cubrir las urgencias de la nación.
Quizás sea un buen momento para reflexionar y tomar las cosas en perspectiva, Costa Rica necesita recursos para atender sus necesidades, pero también el Estado debe proveer claridad en la forma de obtener recursos y financiamiento para cubrirlas y la creación de nuevos impuestos de forma aislada ciertamente no lo son.

Alfredo Puerta
a[email protected]
Ver comentarios