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Viernes, 16 de noviembre de 2018



COLUMNISTAS


Suficiencia y oportunidad del ajuste fiscal

Miguel Angel Rodríguez [email protected] | Lunes 02 julio, 2018


Suficiencia y oportunidad del ajuste fiscal

Don Thelmo Vargas (Análisis 15 Academia de Centroamérica) nos volvió a ayudar con aritmética fiscal. La deuda pública aumenta con el déficit primario (gastos totales menos intereses menos ingresos corrientes), y si la tasa de interés real que paga el gobierno es mayor a la tasa de crecimiento del PIB real también aumenta con el crecimiento de la tasa de interés y disminuye si el crecimiento del PIB se acelera.

En nuestro caso para que la deuda pública no crezca más con relación al PIB, Costa Rica nos requiere un ajuste (disminución de gastos más aumento de ingresos corrientes) de 4,57 puntos del PIB. El Banco Mundial en su informe “Fiscal Adjustment in Latin America and the Caribbean: Short-Run Pain, Long-Run Gain?” publicado este mismo año, hace una medición similar para nuestro país. Estos cálculos no contemplan que el ajuste fiscal incremente el crecimiento y/o disminuya la tasa de interés que deba pagar el gobierno.

Si por efecto de las correcciones fiscales se logra un incremento del crecimiento del PIB y una reducción de los intereses a pagar que entre ambos signifiquen un punto y medio, el ajuste requerido disminuiría al 3,83% del PIB. Y el ajuste debería ser de un punto intermedio entre un 3,83 y un 4,57% del PIB si los ajustes favorables fueran inferiores a 1,5 puntos. Si por ejemplo se obtuviera una tasa de interés real del 6% (0,6 puntos menor a la usada por don Thelmo) y el crecimiento del PIB fuera del 4% (0,4 puntos superior al empleado por el exministro Vargas) el ajuste necesario sería de 4,08 puntos del PIB.

Según los medidas presentadas por la ministra Aguilar en su primera comparecencia en la Asamblea Legislativa el ajuste (límites a aumento de salarios, a uso de plazas vacantes y a ejecución de otros gastos) sería del orden del 0,2% del PIB. Para 2019 el ajuste seria del 2% del PIB (IVA, Renta, lo de 2018, no crecer el presupuesto salvo en deuda, pensiones e inversión, y limitar otros gastos). Asimismo, la Ministra anunció para el año entrante una Ley de Empleo Público y para el año 2020 ahorros por reestructuraciones en la administración pública.

En su segunda comparecencia doña Rocío presentó una estimación del efecto fiscal de las medidas a mediano plazo (2022), incluyendo —además de lo estimado en su primera presentación— los efectos de la Ley de Empleo Público; la extensión del impuesto de renta; la eliminación de destinos específicos legales; reestructuraciones administrativas; cobro de impuesto solidario a pensiones de lujo; control adicional de gasto en los presupuestos de 2020, 20221 y 2022; incorporación de entes desconcentrados a Gobierno central, y ahorros financieros por menores necesidades de financiamiento. Con todas estas medidas el ajuste estimado sería de 4,11 puntos del PIB. Con lo cual —en mi concepto— la propuesta sería suficiente.

Cuando se dio la primera comparecencia de la Sra. Ministra se la criticó porque no era suficiente el ajuste cuya estimación se presentó. Ahora se han dado críticas porque al señalar todas las medidas, por ejemplo la extensión del impuesto de renta a cooperativas y hacerlo un impuesto global, se agrega enemigos a la reforma. Otros como los sindicatos que han generado la huelga, a pesar de estos cambios señalan que no todos están participando en el esfuerzo requerido para resolver el problema fiscal.

El primer argumento tiene mérito y yo lo viví cuando se unieron en un solo proyecto la apertura del monopolio de telecomunicaciones y del monopolio eléctrico. Pero creo que para convencer a las calificadoras de riesgo y a los organismos internacionales sobre la seriedad de las propuestas era necesario proceder como lo hizo el gobierno: planteando las medidas para ejecución ejecutiva y legislativa inmediata y las que solo se presentaran en los años siguientes.

Pero es imposible aprobarlo todo ya, y por haber ya indicado doña Rocío Aguilar cuál sería la totalidad de las medidas, lo que ahora es urgente es la aprobación legislativa y ejecutiva de las medidas señaladas en la primera comparecencia de la Ministra.

Como indicó una misión del FMI que nos visitó en junio “atrasar la ejecución, de las reformas en la Asamblea Legislativa en espera de un plan completo y suficiente, lo que haría sería aumentar el costo del ajuste necesario y prolongar la incertidumbre en los mercados financieros y entre los inversionistas, que están contribuyendo a disminuir el crecimiento de la actividad económica”.

Claro que luego se deberá seguir con las otras medidas. Son necesarias para que el ajuste sea suficiente y así se estabilice la deuda pública. También se requiere que tal como lo ha propuesto el gobierno se modifiquen normas de gobernanza hacendaria y se introduzcan reglas fiscales a la constitución para garantizar que la solución sea duradera.