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Martes 30 Noviembre, 2010

Su barrio merece su voto

Si Costa Rica es distinta y reconocida en el mundo, es porque hemos hecho de la paz un emblema y de la democracia un estandarte.
Esa democracia, la más antigua de la América Latina, la construimos día a día entre todos, desde Isla Calero hasta Paso Canoas, desde Limón y el Valle Central, hasta Puntarenas y Guanacaste.
Mientras en distintos rincones del planeta el sagrado derecho de acudir a votar no pasa de ser un sueño frenado por una dictadura o por el monstruo grande de la guerra, el próximo domingo 5 de diciembre los costarricenses estamos convocados a las urnas por segunda vez en el año.
Esta vez, tendremos que escoger a quienes encabezarán nuestros gobiernos municipales.
No se trata, como equivocadamente piensan muchos, de una elección menor o intrascendente. Votaremos por mujeres y hombres que, desde cada una de las 81 municipalidades, influirán de manera directa en la vida diaria de su cantón, de su barrio.
En los últimos meses he tenido la alegría de recorrer nuevamente el país, y he comprobado la disposición y el compromiso de muchos candidatos que proponen sus nombres e ideas a los habitantes de sus cantones. Se trata de ciudadanos honestos, preparados, con iniciativa y sin miedo a tomar decisiones.
¿Quién mejor que el alcalde conoce los problemas y desafíos más apremiantes de su cantón? ¿Qué autoridad más cercana que el gobierno municipal para expresar nuestro malestar si, por ejemplo, no se recoge la basura a tiempo, si las calles locales no reciben mantenimiento o si el parque del barrio es territorio de delincuentes y no de las familias?
Además, es fundamental que comprendamos que el trabajo de los alcaldes, vicealcaldes, intendentes, síndicos y concejales que escogeremos en esta oportunidad resulta clave para descongestionar política y administrativamente a la Asamblea Legislativa y al Poder Ejecutivo, que deben centrar su gestión en los grandes problemas nacionales. Es decir, en la misma medida en que los gobiernos locales asuman un papel realmente protagónico en el alcance de los objetivos de su región, el ciudadano dejará de reclamarles a los demás poderes de la República el cumplimiento de asuntos que le competen a los municipios.
En palabras de Joseph Joubert: “como la dicha de un pueblo depende de ser bien gobernado, la elección de sus gobernantes pide una reflexión profunda”. Por ello, los invito a que meditemos en familia y con los amigos sobre la importancia de este sufragio. Ejerzamos nuestro derecho al voto este 5 de diciembre. Hagámoslo por nuestros vecinos. Hagámoslo por nuestro barrio. Hagámoslo por una Costa Rica que todos adoramos y queremos que siga caminando hacia el desarrollo.

Rodrigo Arias Sánchez