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"Splice", la cara más cruda de la ingeniería genética

Redacción La República [email protected] | Lunes 07 junio, 2010



“Splice”, la cara más cruda de la ingeniería genética

El director de “Cube” (1997), Vincenzo Natali, aborda de forma visceral en “Splice” el conflicto moral que rodea la investigación genética, una película incómoda pensada para sacudir conciencias producida por Guillermo del Toro.
El filme, lejos de ser una cinta de terror tradicional, juega a manipular las emociones del espectador a través de la relación de una pareja de afamados científicos (Adrien Brody y Sarah Polley) con su última creación, una criatura a la que llaman Dren.
“La idea de este proyecto me surgió hace más de diez años, cuando vi una fotografía de un ratón con una oreja en su espalda. Aquello no fue un experimento genético sino médico, pero resultó impactante y pensé que había ahí una película”, dijo Natali en entrevista con EFE.
“En ‘Splice’ no hay mucha violencia, pero la idea de lo que sucede es más perturbadora que lo que se muestra realmente”, explicó el cineasta.
Natali reconoció la complejidad de equilibrar los diferentes elementos que interactúan en “Splice”, producida con menos de $30 millones, para crear su verosimilitud.
“Fue como construir un código genético. Pienso que es una película de criaturas, pero al mismo tiempo es emocional. Siempre fue mi intención hacer un filme estilo ‘Frankenstein’ pero, en vez de que el monstruo se escape, nosotros lo encerramos y convertimos a los científicos en monstruos”, señaló.
El mexicano Guillermo del Toro (“El laberinto del fauno”, 2006) incidió en el aspecto humano como factor clave en “Splice”, donde se muestra “una dinámica familiar aterradora” condensada en el ciclo de crecimiento de la criatura que dura semanas.
La cinta gira en torno al proceso evolutivo de Dren en el que se mezcla un aprendizaje humano con reacciones instintivas animales en un organismo condicionado por una compleja estructura hormonal.
“Había que hacer una criatura que creyeras que pudiera existir. No queríamos tratar a Dren como un monstruo tal cual, sino como un organismo real. Intentamos que fuera lo más biológico posible pero evitamos elementos obvios”, indicó Natali.
El ser, en su desarrollo, va adquiriendo cada vez más forma humana, a pesar de su cola y sus patas insectívoras, aunque para el director Dren es “como una alquimia de elementos que supera la suma de sus partes”.
En la era del mundo virtual, Natali apostó por una actriz de carne y hueso para dar vida a la criatura, la desconocida francesa Delphine Chanéac, quien con ayuda de la tecnología interpretó a Dren desde su infancia a su madurez.
“Para mí, esta es una historia de amor”, dijo la intérprete gala, que argumentó que el trauma de Dren es que “quiere amar y ser amada, pero la apartan porque no es normal. Es sensible y pura, como un niño, pero muy agresiva al mismo tiempo”, describió Delphine.
“Splice” debutará en los cines de Estados Unidos el viernes, 4 de junio.

Los Angeles / EFE