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¡Sos inmensa, Serena!

La mejor tenista del planeta se coronó en Nueva York

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Endemoniadamente fuerte físicamente, potente y con un servicio impresionante, Serena Williams se presenta casi invencible en el circuito profesional femenino. Algunas veces pierde, porque es humana. Timothy Clark-AFP/La República
Serena Williams, la número uno del mundo, revalidó el título del Abierto de Estados Unidos al vencer en la final por 7-5, 6-7 (6-8) y 6-1 a la bielorrusa Victoria Azarenka, segunda favorita, que también fue la perdedora el año pasado.
Williams, de 31 años, logró su quinto título del Abierto de EE.UU. en las 15 participaciones que ha tenido y llegó a 17 campeonatos de Grand Slam, incluidos cinco del Abierto de Australia y de Wimbledon, y dos de Roland Garros.
La historia del partido fue la misma del año pasado, duelo sin descanso en la pista central Arthur Ashe entre el tenis de fuerza física de Williams, con golpes demoledores, frente al más técnico y elegante de Azarenka.
La bielorrusa intentó desde el inicio, pero el resultado fue que perdió enseguida su saque y aunque lo recuperó en el segundo (1-1) no pudo hacerle más daño a la menor de las Williams, que aguantó a base de un poder físico hasta el undécimo juego, cuando Azarenka comenzó a sentir los efectos del brutal desgaste que había hecho y volvió a sufrir la rotura de su servicio.
Eso fue todo lo que necesitó Williams, que con su instinto 'asesino' sentenció en el duodécimo con su saque y ganar la manga.
Esto afectó a Azarenka tanto en el apartado anímico como en el físico, y el segundo lo comenzó con otra pérdida de saque, que mantuvo el momento de Williams, que se mostró segura y tranquila con la ventaja de 2-0.
Azarenka apenas logró mantener su saque en el tercero, pero en el quinto vio de nuevo cómo Williams se lo rompió, sin embargo, la tenista bielorrusa en su línea de ir de menos a más lo recuperó en el sexto y lo mantuvo en el sétimo (4-3).
La reacción de Azarenka no sentó bien a Williams que comenzó a tener dudas con su juego y a cometer errores no forzados, además de afectarle a su saque el viento fuerte existente en la pista y lo perdió en el décimo para empatar a 5-5.
Williams recuperó la potencia de sus golpes y restó muy bien en el undécimo para volverle a romper el saque a Azarenka, que hizo lo propio en el duodécimo y forzó el 'tie break' ante el delirio de los seguidores neoyorquinos.
La igualdad se mantuvo de nuevo, pero Azarenka fue la que consiguió hacerle tres 'break' a Williams por dos pérdidas que tuvo y en su segunda bola de set la aprovechó y ganó la manga.
El drama y suspenso de la final de 2012 se repetía al irse al tercer set, que comenzó sin que ninguna perdiese su saque, hasta que en el cuarto, una vez más, los golpes potentes de Williams, colocados a ambos lados de la cancha le permitieron romperlo en el cuarto para el 3-1, que esta vez, sí sería definitivo.
Williams mantuvo el suyo sin problemas y se lo volvió a romper a Azarenka en el sexto para sellar la victoria con el suyo en el sétimo y definitivo.
La hermana menor de las Williams demostró por segundo año seguido que se ha convertido en la dueña absoluta del Abierto, donde una vez más no dejó dudas de que es la mejor tenista del mundo, o al menos la que más poder físico posee.

Nueva York/EFE

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