Enviar
La ciencia del green
Velocidad y dirección son dos elementos en los que hay que enfocarse a la hora de potear

Dinia Vargas
[email protected]

Es claro que para ganar un torneo hay que ser acertado en el putt. Por esta razón los golfistas del PGA Tour dedican suficiente tiempo a leer muy bien cada uno de los putts que deben realizar.
Asimismo, igual o mayor debería ser la dedicación de un jugador amateur a este aspecto del juego, que al final es el encargado de marcar la diferencia para lograr un buen score.
Aunque casi siempre se sabe la importancia del poteo, pocos invierten el tiempo necesario y la razón se da porque no sé sabe o no se tiene claro dónde mirar.
“La razón más importante es porque a la hora de aprender siempre se va más directamente a golpear la bola, antes de darle prioridad al juego corto, que es lo de mayor complejidad”, afirmó Carlos Víquez, profesional del campo Los Reyes.
Existen dos elementos claves cuando se ejecuta el putt: la velocidad del green y la línea o dirección a tomar. Para muchos la dirección es más importante, ya que es la parte que determina la precisión y por ende embocar la pelota en el hoyo. Lo cierto es que la velocidad es todavía más primordial y gana la partida, debido a que sin la fuerza necesaria de nada sirve tener una buena dirección si al final no se va a lograr el objetivo. Por eso se dice que un buen poteador comienza con ser capaz de leer la velocidad de los greenes.
“Potear es una característica muy singular de cada jugador, cada uno le pega de forma diferente a la bola, unos suave otros duro. Para mí es más importante tener la sensación de la velocidad que de dirección, porque si no se le da la velocidad que se necesita la dirección se va a perder en el camino”, comentó Carlos Rojas, profesional de Reserva Conchal.
En este caso la famosa frase de Bobby Jones “a mí me gusta ver morir mis putts en el borde contrario”, se convierte en un consejo ideal.
Para poder darle la velocidad que se requiere al putt se deben analizar varios aspectos: el buen estado del green, la firmeza de la superficie, ya que cuanto más firme más rápido es el green; el grado de inclinación o depresiones del terreno, pues siempre existe algún tipo de caídas para permitir que el agua corra o no se empoce; el crecimiento del césped, si crece hacia donde va el putt entonces se tiene el pelo a favor y la bola correrá más; entre muchos otros.
Desde los detalles más pequeños hasta los más grandes se deben tener presentes. “El consejo más viejo es ver completamente el entorno, no solo el green, ir de los detalles más grandes a lo más pequeños. Después de analizar todos, el jugador debe imaginarse el putt y cuando se siente listo golpear”, explicó Rojas.
El putt representa el 50% del juego de un golfista y sus secretos se deben conocer muy bien porque un buen poteador no puede desperdiciar ninguna opción cuando está cerca del hoyo.


Consejos

Observar el entorno: El jugador debe estar atento a todos los detalles, desde los más grandes hasta los más pequeños.
Sin definición: No existe una forma fría, directa o explícita de identificar la velocidad de un green.
Ver con detenimiento: Algunos aspectos son como pistas, así donde esté un lago o un océano significa que la caída está hacia ese lado.
Leer las caídas: Lo primero que se hace es mirar detrás de la bola y directamente hacia el hoyo. Sin embargo, se puede ver en otras direcciones, como por ejemplo de frente a la bola y lateralmente para tratar de estar más seguros de la caída.
Atención a los golpes de los demás: Observe los putts de los compañeros, muchas veces se podrá encontrar alguna señal de lo que debe o no debe hacer.
Ver comentarios