Enviar
Jugar con clima frío
Genera que el golfista no haga su mejor ronda al sentirse incómodo

Dinia Vargas
[email protected]

Un recorrido normal de un golfista puede cambiar drásticamente si se ve obligado a jugar en condiciones climáticas de extremo frío y aún más si no se está acostumbrado.
Los golfistas costarricenses al estar acostumbrados al clima tropical del país, siempre han sufrido cuando les toca salir a jugar en el exterior y se encuentran con un campo donde hace un clima frío, acompañado de lluvia y viento helado.
“Lo primero que se siente es mucha incomodidad, eso genera inseguridad y por ende no permite concentrarse en lo que uno va a hacer. Es imposible olvidarse del frío que está haciendo”, comentó el golfista amateur Alvaro Ortiz, quien vivió una experiencia de este tipo en 2007 durante el Abierto Británico Amateur.
Los cambios en el juego normal del golfista van a salir a simple vista, además de que comenzarán a influir los factores externos. “Lo primero que se va a notar es que la bola no vuela tanto y el cuerpo al estar entumido no genera la potencia que normalmente uno quiere para realizar los tiros, eso causa que se comiencen a producir ciertas alteraciones en el swing que tendrá como resultado tiros erráticos”, explicó Ortiz.
Otra situación similar se da cuando el golfista debe jugar en la nieve. “Es impresionante lo que afecta. Yo tuve la experiencia de jugar en Las Vegas cuando estaba nevando, y a pesar de ser de día el frío era demasiado, tenía el cuerpo completamente congelado”, indicó el golfista profesional Juan Marín.
El frío hace imposible olvidar las circunstancias en las que se está jugando, para desempeñarse bien. “La incomodidad hace que se pierda la concentración por estar pensando en el frío que se tiene. Mi juego se vio perjudicado en más de un 50%, por no poder concentrarme no realicé los mismo tiros”.
A esto se le puede sumar que el golfista se pone una mayor cantidad de vestimentas para tratar de evitar un poco el frío, y por no estar acostumbrado a jugar así, esto se convierte en otro punto negativo.
“Yo me puse mucha ropa para evitar sentir el frío y esto influye demasiado, aumenta la incomodidad que ya se siente. Uno no puede hacer libremente el swing con el que le pega siempre a la pelota”, comentó Marín.
El frío también perjudica la sensibilidad que necesita tener el jugador con sus manos en el momento de agarrar los palos y hacer los tiros. “Uno está pensando en hacer el tiro para ir inmediatamente a ponerse los guantes”, dijo Marín.
Ambos golfistas prefirieren jugar con un sol radiante antes que volver a encontrase con unas condiciones similares de frío extremo. Aunque Ortiz manifestó que solo es cuestión de acostumbrarse. “Mientras yo tenía como dos suéteres para cubrirme, había gente que solo utilizaba la camisa normal sin ningún problema, por eso estoy seguro que si a ellos los traemos a jugar a Guanacaste, el calor les afectará significativamente”.
Igualmente, las condiciones del campo van a hacer aún más complicadas cuando se juega en condiciones climáticas tan extremas, y el golfista debe soportar un trayecto que se le puede hacer mucho más largo y agotador de lo normal.
Ver comentarios