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Martes 22 Diciembre, 2009

Singapur frente a Costa Rica

Singapur se independizó en 1965, sin embargo desde 1963 daba indicios de su rumbo al desarrollo gracias a la visión de Lee Kuan Yew, primer ministro de Singapur de 1959 a 1990. Su modelo se basó en una vigorosa orientación desarrollista, con énfasis en la industria, la educación y el planeamiento urbano. El gobierno de Lee decretó el inglés como idioma oficial y su enseñanza obligatoria; desarrolló complejos industriales y portuarios ligados a un sistema de mercado y zona libre de impuestos para incentivar la inversión extranjera directa; impulsó la construcción de vivienda pública y políticas de ahorro obligatorio de la población, entre otras medidas. El desarrollo de la isla fue vertiginoso; identificar, planificar e impulsar áreas estratégicas permitió a Singapur concentrar recursos, y alcanzar un alto grado de especialización, competitividad y productividad.
Desde los años 80 su economía descansó en cinco sectores mayores: la reexportación de mercancías, la industria de manufactura para la exportación, la refinería y venta de petróleo, la producción de bienes y servicios para el consumo doméstico, y la provisión de servicios especializados para el mercado global.
Singapur tiene el puerto más ocupado del planeta y el porcentaje más alto de ahorro por habitante en el mundo. La pequeña ciudad estado también ha sufrido los embates de las crisis asiáticas y globales, pero el Estado ha tomado a tiempo medidas correctivas y ajustes al rumbo del país, por lo que ha logrado mantener un crecimiento constante y alcanzó el desarrollo en menos de 40 años desde su independencia.
República de Singapur: área 710 km2. Población 4.987.600. PIB $239.146 billones. Nº4 global en ingreso per cápita y Nº23 en Indice de Desarrollo Humano,
República de Costa Rica: área 51.100 km2. Población 4.509.290. PIB $48.663 billones. Nº76 global en ingreso per cápita y Nº54 en Indice de Desarrollo Humano Es independiente desde 1821, pero no es hasta la década de 1840 que el país adopta un rumbo económico y político bajo la dictadura de Braulio Carrillo, arquitecto del Estado costarricense. Carrillo fue el déspota ilustrado del que habla Rousseau, el supremo legislador. A partir de ahí empieza la dependencia del cultivo del café como principal fuente generadora de riqueza y de exportaciones. En 1869 el presidente Castro Madriz decreta la educación gratuita y obligatoria.
Las bases políticas del Estado costarricense se consolidaron tras el gobierno de Tomás Guardia y la Constitución de 1871.
El siglo XX agregó nuevos retazos a la colcha, las reformas liberales de Alfredo González Flores, las sociales de Calderón Guardia y del comunismo, la Constituyente de 1949 y la visión de José Figueres Ferrer para construir un Estado robusto, dieron forma a la institucionalidad del país. El modelo económico pasó del monocultivo del café a la producción de banano, azúcar, carne, café y otros productos tradicionales para la exportación, además el Estado apostó por la protección de la biodiversidad del país. Para inicios de la década de 1980 se agotó el modelo económico. Sin mayor planificación, Costa Rica optó por un nuevo modelo basado en la diversificación de exportaciones, el turismo y la producción de bienes y servicios para el mercado doméstico. Hacia finales del siglo XX, se sumaron las industrias de alta tecnología y la prestación de servicios especializados para el mercado global. Paradójicamente, junto con el turismo ecológico estos tres sectores han sido el motor de la economía de Costa Rica durante el siglo XXI.
La debilidad del modelo costarricense actual reside en su falta de rumbo conceptual y de planificación estratégica. Además, las medidas tomadas no han contado con el soporte institucional, normativo y educativo. Esto se refleja en su falta de especialización, competitividad y productividad, elementos vitales para alcanzar el desarrollo.

Rafael Solís Chacón
Arquitecto
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