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Explicaciones de exmandatario dejaron mismas dudas
Sin pena ni gloria pasa Figueres

Paralizado Congreso por comparecencia de caso ICE-Alcatel

No fueron suficientes tres horas, pero tampoco lo serían mil. El expresidente José María Figueres llegó y abandonó ayer el Congreso, dejando las mismas dudas sobre el caso ICE-Alcatel de hace siete años, pasando sin pena, pero tampoco con gloria.
Los pasillos desolados del Congreso vivieron un ajetreo poco común, donde confluyó una inusual cantidad de personas y funcionarios legislativos que no tenían vela en ese entierro, con excombatientes de la guerra civil de 1948, así como liberacionistas que desde hace años dejaron el partido.
Minutos antes de que iniciara la comparecencia, la melodía del “Corrido a Pepe Figueres”, en honor de su padre, así como las hurras de sus partidarios y algunos de los integrantes que conformaron su equipo de trabajo, calentaron el ambiente que ya de por sí estaba movido desde tempranas horas de la mañana, por el ir y venir de la gran cantidad de prensa en el Congreso.
No faltó incluso la bandera de Costa Rica y hasta calcomanías en verde y blanco con la leyenda: “Queremos a José María Figueres Presidente 2014”.
La expectativa se hacía cada vez mayor y a eso de las 11.15 a.m., cuando el exmandatario ingresó por la puerta principal de la Asamblea Legislativa, acompañado de su madre Karen Olsen, la pasión se desbordó y más de “una quinceañera” le gritaba suegra a la progenitora del político.
A pesar de que se esperaba que ingresara por una puerta lateral, a escondidas de la prensa, Figueres lo hizo más bien con una amplia sonrisa, saludando a todo el que encontraba a su paso.
Caminando despacio y sereno, como quien se dirige a una agradable visita de amigos, en vez de a un interrogatorio político, se abrió paso entre la muchedumbre.
En tropel y a empujones, la prensa y los miembros de seguridad, lo escoltaban en una entrabada y lenta procesión, la cual lo llevó hasta la jefatura de fracción de Liberación Nacional (PLN), donde 19 de los 24 diputados de esa bancada, lo esperaban con los brazos abiertos, café y quizá hasta un tamal.
Pocos instantes después, se dirigió al Salón de Beneméritos, un sitio más grande, donde sesionó la Comisión de Ingreso y Gasto Público para dar las explicaciones que esperaba el país, tras siete años de silencio, evasivas, de no poner un pie en Costa Rica y vivir en Europa.
Entre 2000 y 2003, Figueres brindó una consultoría a la empresa Desarrollos Interdisciplinarios S.A., sobre telecomunicaciones y por la cual, cobró $900 mil. El objetivo final era ayudar a la firma Alcatel a ganar un concurso público de venta al ICE de las primeras 400 mil líneas celulares GSM.
Esa licitación fue cuestionada porque supuestamente se pagaron premios y dádivas a políticos, incluyendo directivos del ICE y a un expresidente para lograr el contrato.
La campanilla, en punto al mediodía, anunció el inicio del interrogatorio. La Asamblea Legislativa estaba ya paralizada completamente para ese momento, incluso, todo televisor, sin importar la oficina y su color político, seguía con gran atención y por circuito cerrado, los detalles de la tan esperada comparecencia.
Durante poco más de 12 minutos, Figueres se refirió a las razones por las cuales no vino al país desde 2004.
Temiendo un linchamiento político que lo llevara a la cárcel, el expresidente indicó que prefirió esperar un momento más oportuno, y al mismo tiempo resaltó que no cometió ningún ilícito y que tiene la conciencia tranquila.
Sus palabras no se salieron de la defensa esperable, repitiendo el mismo discurso con que llegó al país el 22 de diciembre.
Superado el trámite, inició el carrusel de preguntas, golpes de mesa, señalamientos, acusaciones, gritos, desorden y hasta risas que provocaron tanto las preguntas de los diputados, como las respuestas del compareciente. El show estaba a punto.
¿Le gustó el tamal que se comió en diciembre? ¿Tiene intenciones de aspirar a la Presidencia en 2014? ¿Por qué tardó siete años en volver? ¿Cuál es la razón de que no haya un contrato firmado por la consultoría que recibió de $900 mil? ¿Cuál fue su función para ganarse ese dinero? ¿Cuáles fueron los resultados de su trabajo?
Esas fueron algunas de las preguntas que Figueres tuvo que responder durante más de tres horas.
“Se ha caído en la trampa popularmente conocida de ‘no dejar títere con cabeza’. La politiquería del escándalo constante ha provocado que la gente vea la política como una peste. Yo tenía más de seis años de haber salido de la función pública y en la zozobra nacional de aquel momento, no me pareció prudente volver al país en esa situación”, dijo el exgobernante, quien también reconoció el temor a ir a la cárcel si ponía un pie en territorio nacional.
Quienes más lo atacaron fueron los legisladores del Partido Acción Ciudadana, al calificarlo de ser el “padrino político de Alcatel” y de liderar una supuesta red de corrupción.
Sin embargo, Figueres pudo esquivar los dardos venenosos de sus opositores, pues mostró resoluciones judiciales que lo eximen de toda responsabilidad ante la justicia, y agregó, “si hubiera sido el Ministerio Público el que me hubiera llamado, hubiese venido de regreso en el primer avión, pero eso no pasó, quien me llamó fue un órgano político”.
La extensa jornada de la comisión y las mismas preguntas y respuestas ensayadas por las dos partes, poco a poco acabaron con la expectativa.
Tres horas de “show” acabaron en medio de aplausos por parte de los liberacionistas, mientras que la oposición señalaba con vehemencia a quien considera culpable del juicio político que acababa de terminar.

Esteban Arrieta/Natasha Cambronero
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