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Bolsas de valores registraron en julio un crecimiento del 8,6%, el mayor aumento mensual desde octubre de 2002
Signos positivos de EE.UU. animan al país

> Sector inmobiliario estadounidense, donde se inició la crisis, registró auge del 11% en junio
> Economía local no podrá surgir hasta tanto la norteamericana logre repuntar


El pulso productivo da luces de esperanza con respecto a la salud de la economía mundial, pero mientras crece la confianza, un dato negativo recuerda la vulnerabilidad del proceso de recuperación que se empieza a sentir.
Estados Unidos está tratando de aprovechar las buenas señales para despertar el consumo y reactivar la producción, pero sin estabilidad.
Costa Rica está al pendiente de lo que suceda en ese mercado norteamericano, dad
o que es el único con capacidad de reactivar la industria nacional por su nivel de consumo.
Por eso en el mercado local, empresarios optimistas ven una salida a la contracción; aunque la luz al final del túnel aún apenas sea visible.
Por ejemplo, en Estados Unidos, el precio de las casas mejoró, lo cual es positivo porque ahí se gestó la crisis. En contraste, los últimos datos de desempleo resultaron peores a la proyección de las autoridades.
Sumado a ello, las bolsas crecieron un 8,6% en julio. Prueba de ello
es que el Dow Jones de Industriales cerró julio con la cuota más alta en lo que va de 2009.
“Lo que tenemos son señales positivas incipientes. Por otro lado, se habla del fracaso de los programas de estímulo porque el desempleo no cede”, indicó José Antonio Cordero, economista del Centro de Investigación en Economía y Políticas, con sede en Washington.
Costa Rica deberá esperar tiempos mejores para la economía estadounidense para compartir las mieles de la recuperación.
Al igual que las consecuencias de la crisis se sintieron con cierto rezago, sucederá algo similar en tiempos de recuperación.
“La recuperación económica se inició hace un par de meses. Pero, no será hasta finales de año que se empezarán a sentir los efectos positivos”, dijo Fernando Naranjo, ex ministro de Hacienda.
El Banco Central redujo la expectativa de inflación a entre el 4% y el 6%; y se estima que la contracción será un 0,5% menor a lo estimado.
Esto indica que hay equilibrio, pues si bien la producción cayó, el poder adquisitivo de las personas se mantiene y el consumo interno por tanto seguirá estable.
“Vamos a tener recaídas en el proceso, combinadas con puntos altos”, analizó Eduardo Lizano, ex presidente del Banco Central.
Otra teoría que alienta a la industria es que el inventario que tenían los comerciantes ya se agotó, estimulando nueva demanda de bienes, dijo Oscar Rodríguez, presidente de Bridgestone Firestone Costa Rica.
Esto ha motivado que el índice mensual de actividad económica empiece a registrar números positivos en sectores como el financiero, seguros, telecomunicaciones, construcción y manufactura.
Uno de los puntos negros es el de las altas tasas de interés, que genera discordia. Este problema se agravó, porque la cris
is tomó al sector financiero saliendo de una época de tasas muy bajas; y con la recesión se dio un cambio extremo al otro nivel, el cual aún persiste.
Se esperaría que en el mediano plazo, la diferencia entre la inflación y la tasa de interés para préstamos —que hoy ronda en promedio un 20%— se reduzca.
“Hoy el costo del dinero es excesivamente alto”, consideró Leiner Vargas, economista de la Universidad Nacional.
Por eso, la recuperación no será una realidad hasta que se logren indicadores de crecimiento sostenido, estabilidad en el sector externo y un nivel inflacionario moderado. Hasta entonces, los pronósticos son vulnerables a un nuevo tropiezo en el afán mundial por levantarse.


Daniel Chacón
[email protected]
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