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Si parpadeas…Messi
Excelente gol del argentino, para definir el clásico suramericano
Cuando un equipo tiene la dicha de contar con un genio del fútbol en sus filas, sabe que lo único que necesita es que su crack esté en la cancha, lo demás es esperar; sí, esperar el momento en que el mago presente su espectáculo. Hay veces resulta, otras no, pero ayer sí.
Argentina – Brasil jugaron ayer en Qatar un partido casi para olvidar, pero que quedará ahora en el recuerdo por una acción relampagueante en el descuento, que Lionel Messi catapultó con un golazo que le dio la victoria a su equipo.
Hasta entonces el empate era lo justo. Brasil había demostrado mejor juego colectivo, mientras que argentina apostaba a Lionel, a quienes sus guardianes no dejaban ni asomarse por el área.
En su retorno a la verdeamarela Ronaldinho le ponía su toque de encanto al medio campo de su equipo y hasta casi logra anotar de antología, con un taquito que Sergio Romero no se comió.
Del lado argentino, Pareja y Heinze sufrían por las laterales, mientras que en la ofensiva, Higuaín era un ausente igual que Di María, demasiado recostado al carril izquierdo.
Al 18’, Danni Alves estremeció el horizontal de Romero y más tarde respondió Messi, con su única acción de importancia en esta etapa, que él mismo empezó en la media y terminó con un balazo, que pegó en el vertical derecho de Víctor y se fue por la final.
La complementaria mostró a una Argentina que buscó quitarle el balón a su rival.
Tras unas manos en el área brasileña, que el silbatero ignoró, Robinho sacó un remate dentro del área argentina, al que Romero le quitó la dirección de red que tenía.
En esta etapa el partido se tornó más físico; fútbol fuerte y en ocasiones adornado por el esfuerzo teatral de Neymar, pero cuando los aficionados se preparaban para olvidar el juego, hubo dos acciones que lo harán recordarlo.
Al 80’, un aficionado que se mete y recorre el campo de lado a lado con devolución incluida, sin que la policía del evento lograra sacarlo hasta que fue alcanzado, más por cansancio que por eficiencia.
El segundo, el gol de “Lio”. Messi recupera un balón en la media, monta el contragolpe, Lavezzi que se la devuelve de taquito, el crack arranca, Ezequiel distrae las marcas, Messi se acomoda a su izquierda y desde su magistral zurda se consolida la victoria argentina; su primer triunfo en un clásico, la consolidación de Sergio “El Checho” Batista en el banquillo, y un momento feliz para una hinchada, la albiceleste, que realmente necesitaba un alegrón como éste.

Luis Rojas
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