Sevilla conquista Europa
El Sevilla levantó su tercera Liga de Europa, anteriormente la había ganado en 2005-2006 y 2006-2007 cuando se le llamaba Copa de la UEFA. Giuseppe Cacace-AFP/La República
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Sevilla conquista Europa

Desde la tanda de penales el conjunto español alargó la maldición del Benfica

Sufriendo hasta más no poder, así consiguió el Sevilla quedarse con el título en la Liga de Europa y alargar aún más la maldición del Benfica.
Desde los penales, con goles en los últimos minutos, reviviendo cuando ya se le daba por muerto, así ha sido el largo camino del equipo español en esta competición.

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Al no conocer otra vía que el sufrimiento, la tanda de penales volvió a hacerse presente, ahora en la final, y ahí el Sevilla marcó su ruta rumbo a su tercera copa (4-2), lo hizo tras un cero que no se movió a lo largo de 120 minutos en el estadio de Juventus, en Turín.
Ya desde el manchón blanco, al igual que contra el Betis en cuartos de final, los sevillanos fueron impecables, de cuatro, cuatro. El colombiano Carlos Bacca, el camerunés Stephane M’Bia, el español Coke y el francés Kevin Gameir no fallaron.
Mientras que, en el equipo portugués los brasileños Lima y Luisao anotaron, pero el paraguayo Óscar Cardozo y el español Rodrigo se toparon con el arquero Beto y firmaron otra final continental perdida para los lusos.
Los pronósticos, a pesar de tener varias bajas, daban como favorito al Benfica que está arrasando en su país y que había dejado por fuera al Tottenham inglés o en las mismas semifinales al Juventus.
El conjunto portugués tomó el mando del partido y exigió mucho al conjunto que entrena Unai Emery, que pronto vio cómo dos jugadores se cargaron con tarjetas amarillas, el central argentino Federico Fazio y el lateral izquierdo Alberto Moreno, este por una fuerte entrada sobre el serbio Miralem Sulejmani que incluso motivó que el jugador del Benfica fuera sustituido poco después por André Almeida.
El Sevilla apostó al contragolpe y a velocidad puso a sufrir a la defensa lusa. Mientras que Beto con varias intervenciones se convertía poco a poco en la figura del partido.
Las argollas se fueron haciendo cada vez más grandes, el Sevilla apostaba por aguantar y al Benfica le costaba encontrar espacios, y cuando lograba asociar alguna opción le faltaba tranquilidad para definir.
El Benfica se estrelló de lleno con su maldición, 52 años sin un título europeo, y al Sevilla le volvió a sonreír la tanda de penales como hace siete años en Glasgow, cuando logró su segunda Liga Europa (entonces Copa de la UEFA) ante el Espanyol.

Dinia Vargas
[email protected]
@dvargasLR

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