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¡Serie Mundial sorpresa!
Vigilantes y Gigantes eliminaron a los favoritos Yanquis y Filis

Se dieron la oportunidad de hacer algo mágico, algo inolvidable, algo que su ciudad ha esperado desde que comenzó a tener un equipo de béisbol.
Ellos pueden lograr ahora algo que Willie McCovey nunca hizo. Ni tampoco Juan Marichal. Ni tampoco Barry Bonds.
En una increíble noche de sábado en octubre, esos locos, desdeñados y poco identificados Gigantes de San Francisco se colocaron en posición de ganar la Serie Mundial.
Ellos consumaron su más reciente acto de lucha estilo David-vs-Goliat en el estadio de los dos veces campeones defensores de la Liga Nacional, frente a 46 mil fanáticos que comenzaron la noche tratando de romper los oídos de los Gigantes y terminaron abucheando su celebración de la victoria.
Ellos lo lograron al provocar que los Filis anotaran dos carreras en la primera entrada, que sacaran su lanzador abridor en la tercera, utilizando tres quintas partes de su rotación abridora en la octava entrada, convirtiendo un inocente pelotazo en un problema que vació las bancas y obteniendo un cuadrangular para ganar el partido de parte de un pelotero (Juan Uribe) que jugaba su tercera posición desde el Día Inaugural.
El jonrón de Uribe envió a San Francisco a la Serie Mundial; también tuvieron que recurrir a su barbudo cerrador (Brian Wilson) para un salvamento de cinco outs y terminó la entrada final llevando a conteo completo al ex ganador local del JMV (Ryan Howard), con las carreras del empate y de la victoria en base, para luego poncharlo.
Ahora, si ustedes han visto jugar a los Gigantes por más de, digamos, los últimos 20 minutos, han observado todo eso, y dicho: “¡Por supuesto que ellos lo hicieron!”.
Y así, por apenas la cuarta vez desde que la franquicia se movió a San Francisco —en 1958, durante la administración de Dwight Eisenhower los Gigantes se encaminan a la Serie Mundial.
Tan solo uno de los jugadores de posición de los Gigantes que alineó el sábado estuvo en Serie Mundial; Edgar Rentaría con los Marlins.
Solo dos comenzaron el partido en el mismo lugar en el que estaban el Día Inaugural: Rentería, el campocorto, y Aubrey Huff en primera base.
Su limpiabases, Buster Posey estaba en liga menor cuando comenzó la temporada; su quinto bate Pat Burrell fue dejado libre por Tampa Bay; Su sexto bate Cody Ross fue un reclamo especial en waivers, y todo lo que hizo fue ganar el premio de JMV de la serie.
Ellos son un equipo con tantos reemplazos y jugadores desechados que incluso su manager, Bruce Bochy, se refiere a ellos como “un grupo de inadaptados” y lo mejor es que estos tipos en realidad aceptan eso como un elogio.
Ellos son una de esas historias sobresalientes, difíciles de entender, que pueden suceder solo en un deporte como este. Diablos, los Yankees no lo son. Diablos, los Filis no lo son. Y para el miércoles, uno escuchará comentarios de que ellos no deberían estar en la misma transmisión de octubre junto a los Vigilantes de Texas.
Pero si descartan a estos Gigantes de San Francisco en esta Serie Mundial que está a punto de comenzar, les advertimos esto: ellos les tendrán justo donde ellos quieren que estén, de nuevo.
Los Filis venían de jugar dos Series Mundiales al hilo, y ganó una de ellas hace dos años. El rival se encaminaba a apenas su tercera Serie Mundial desde 1962, con oportunidad de conquistar algo que ningún equipo de los Gigantes ha logrado desde 1954:
Reinar en el planeta del béisbol.
El que puede impedírselos, desde luego son los Vigilantes de Texas, su rival en el Clásico de Otoño, que desde luego arrancan con Cliff Lee en la lomita.
El estupendo zurdo no tuvo que vencer de nuevo a los otrora campeones defensores Yankees, para colocar a Texas en su primera Serie Mundial, y por lo tanto está programado para abrir el miércoles el primer partido en el escenario más prestigioso de las mayores.
Lee no es ningún extraño en la Serie Mundial. El año pasado ganó los juegos 1 y 5 por Filadelfia contra Nueva York antes de que los Filis lo transfirieran a Seattle, el mismo día que adquirieron a Roy Halladay.
Pero los Rangers son noveles, pues llegan a la Serie Mundial por primera vez en 50 temporadas de la franquicia.
“Todos comenzamos a tener una cierta sensación de que podíamos ganar en algún momento. Los jugadores reaccionaron y recuperando terreno y empezamos a creer en ellos", dijo el icono de los Rangers, Nolan Ryan, ahora presidente y copropietario del equipo. “Estaban determinados a lograrlo”.
Los Rangers conquistaron su primer banderín de la Liga Americana el viernes con una victoria de 6-1 sobre los Yanquis en el sexto encuentro de la serie por el campeonato de la liga ante 51.404 espectadores frenéticos en el Rangers Ballpark.
Colby Lewis dominó en más de ocho entradas y ganó por segunda vez en la serie. El dominicano Neftalí Feliz se encargó de sellar el triunfo.
Los Rangers no ganaron una serie de playoffs ni un partido de postemporada en casa, hasta esta campaña. Se tardaron más que otro equipo para llegar a la Serie Mundial por primera vez. Montreal/Washington (42 temporadas) y Seattle (34) no lo han logrado todavía.

San Francisco / EFE y consultas ESPN
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