Enviar

"Zoon politikon"

“Señor candidato, usted no cuenta con mi voto”

A dos meses de las elecciones nacionales, no me complace reconocer que soy uno de los miles de costarricenses que a estas alturas de la contienda no tiene por quién votar.
Sin importar mi posición privilegiada de periodista de política, puedo decir que en estos momentos, ninguno de los argumentos y planes lanzados me asombran, ni mucho menos, me generan emoción.
Para este servidor y un amplio grupo de escépticos, son tan solo un puñado de promesas huecas de campaña, garabateadas a la carrera y que no detallan el como se llevarán a cabo, por eso,  señores candidatos, ninguno de ustedes cuenta con mi voto.
Como profesional, formó parte de los “Yuppies” de Costa Rica, jóvenes profesionales urbanos con la madurez necesaria para dejar de lado la pasión ciega de la política de antaño, así como la rebeldía de la juventud.
A la mitad de los 30, he abrazado el voto prudente y pensado para el mejor devenir de Costa Rica, por lo que no tengo lealtad a ninguna bandera política y de ser necesario, mañana me cambiaría de acera sin sonrojarme ni siquiera un poco, siempre y cuando eso si, se mantengan mis ideales.
Aunque ahorita formo parte del abstencionismo, hago la salvedad de que como costarricense en algún momento tendré que tomar una decisión y espero, que esta disyuntiva no sea como escoger entre un “Sida y un Cáncer”,  tal y como lo señaló Mario Vargas Llosa, Nobel de Literatura, a propósito de las anteriores elecciones peruanas.
A menos de 60 días de los comicios, tengo claro que los candidatos chancletas o populistas no tienen oportunidad conmigo. Asimismo, rechazo a los vende patria entreguistas que solo piensan en negocios privados.
Para definir mi voto, el candidato que desea arreglar las finanzas del Estado, debe prometer no cobrar más impuestos a la clase trabajadora y por el contrario, deberá echarse un fuerte pulso con los que no pagan como zonas francas y profesionales liberales para que aporten en la medida de sus ganancias.
Por otra parte, mi candidato debe ser enemigo del Estado obeso y gastón. Para qué tener ministerios e instituciones con duplicidad de funciones y que solo generan déficit y por si fuera poco, son cuna de sindicalistas egoístas y ebrios de poder.
Mi voto también pasa por evitar las concesiones y contrataciones directas de grandes contratos de infraestructura, que tienen un fuerte tufo a chorizo. Me pregunto, acaso no hay suficientes fondos en el INS o en el régimen complementario de pensiones para prestar dinero a largo plazo. Asimismo, qué sentido tiene concesionar una obra, para que la empresa extranjera venga después a pedir dinero a los bancos del país.
También demando a mi candidato que no se oponga solo por oponerse a la apertura eléctrica, quiero que el recibo de la luz baje y por eso,  no tolero al que no permita ampliar la participación privada.
Al igual que quien suscribe, me imagino que hay un buen número de votantes que rechazan la corrupción, el clientelismo y los extremos ideológicos que defienden luchas de Guerra Fría que ya no tienen sentido en un mundo globalizado.
Ese es mi candidato a grandes rasgos y el suyo.

Esteban Arrieta
[email protected]
@earrietaLR

 


Ver comentarios