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Con 77 votos a favor y 18 en contra Casa Blanca se anota victoria política en legislativo
Senado aprueba TLC con Perú

Pacto incorpora normas internacionales relacionadas con las protecciones laborales y ambientales

Washington
EFE

El Senado de Estados Unidos, de mayoría demócrata, concedió ayer una victoria política al presidente George W. Bush al aprobar el Tratado de Libre Comercio (TLC) con Perú, tras un debate en el que midieron fuerzas partidarios y detractores de la liberalización comercial.
Con 77 votos a favor y 18 en contra, los senadores ratificaron el TLC con Perú, suscrito el 12 de abril de 2006 y que para su puesta en marcha necesita la firma de Bush y que el país andino incluya en su legislación nacional todas sus disposiciones.
La aprobación supone un gran paso para el Gobierno peruano, que realizó una intensa campaña ante el Legislativo estadounidense sobre la importancia para la economía peruana de este acuerdo.
Se trata del primero de cuatro tratados pendientes de votación en el Congreso de Estados Unidos, que completan los suscritos con Colombia, Panamá y Corea del Sur.
El pacto incorpora por primera vez, y de forma vinculante, como exigían el Partido Demócrata, normas internacionales relacionadas con las protecciones laborales y ambientales.
Amplía además el acceso de las exportaciones de Estados Unidos en el mercado peruano, incluye protecciones a la propiedad intelectual y la inversión, y establece un mecanismo de arbitraje para resolver disputas comerciales.
La Cámara de Representantes de Estados Unidos había aprobado el proyecto de ley para la puesta en vigor del convenio el pasado 8 de noviembre, con 285 votos a favor y 132 en contra.
Bush agradeció en un comunicado la aprobación del TLC, por entender que “nivelará el terreno” para los bienes y servicios de Estados Unidos, y “manda una señal de nuestro firme apoyo a quienes comparten nuestros valores de libertad y democracia y la expansión de oportunidades para todos”.
El 98% de los productos peruanos entra a Estados Unidos libre de aranceles y tanto la Casa Blanca como la Oficina de la Representante de Comercio Exterior (USTR) insistieron hoy en que, con el TLC, el intercambio comercial será de ahora en adelante un camino de doble vía.
En 2006, las exportaciones estadounidenses a Perú superaron los $3.000 millones y el TLC aumentará esas exportaciones, según la Casa Blanca.
De inmediato, el TLC garantizará el acceso libre de aranceles del 80% de los productos industriales y del consumidor hechos en Estados Unidos, así como de los productos textiles y ropa confeccionada, según la Ofina de Gestión y Presupuesto de la Casa BLanca (OMB).
Para los partidarios del TLC, el acuerdo es una apuesta en la que todos ganan porque creará más y mejores oportunidades para los empresarios, trabajadores y consumidores en ambos países.
Bush, de la mano del empresariado, ha recalcado que el comercio es un instrumento clave para el desarrollo económico y la democracia en la región, y para la propia seguridad nacional de Estados Unidos.
Pero sus detractores, entre ellos varios sindicatos en ambas naciones, vaticinan que el pacto provocará más desigualdad e inestabilidad en Perú.
El debate en el Senado reflejó las preocupaciones de quienes arguyen que el libre comercio ha perjudicado a los trabajadores y que Estados Unidos sólo busca mano de obra barata.
El senador demócrata Sherrod Brown criticó la “miopía” de la política comercial del Gobierno de Bush porque, a su juicio, “no promueve el desarrollo sostenible”, y el TLC “no es el cambio que los estadounidenses exigieron” en los comicios de 2006.
Convencido del fracaso de la política comercial de Estados Unidos, el senador independiente Bernie Sanders pidió, por su parte, una “moratoria de los acuerdos comerciales” hasta que se fortalezcan las garantías sindicales para los trabajadores en este país.
Pero el propio presidente del Comité de Finanzas del Senado, el demócrata Max Baucus, apeló al recuerdo del Imperio Inca al afirmar que el TLC beneficiará a sus descendientes e incluye todas las protecciones que su partido ha exigido “durante décadas”.
Es el primer paso “hacia una mayor prosperidad, transparencia y estabilidad en la región”, agregó.
Mel Martínez, republicano por Florida, estado que recibe a más de la mitad de los turistas peruanos que viajan a Estados Unidos, señaló que Florida fabrica el 54% de los productos de alta tecnología exportados a Perú y estará entre sus principales beneficiados.
El TLC sirve de antídoto a los “falsos profetas” que predican el antagonismo contra este país, opinó.
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