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Sábado 29 Enero, 2011

Seguridad en las redes sociales

El número de usuarios costarricenses de la red social Facebook ya alcanzó el millón, según se reportó en días anteriores. Si el conjunto de miembros de esta red social representara los habitantes de un país, sería el tercero más poblado en el mundo después de China y la India con sus más de 600 millones de usuarios.
Las redes sociales digitales, se caracterizan por agrupar comunidades de personas las cuales generan, ellas mismas, sus propios contenidos, por ser interactivas y por permitir cargar y actualizar la información creada en tiempo real. Estas aplicaciones nos proporcionan un medio para, primero, compartir contenidos, gráficos y escritos con amigos y desconocidos, si así lo queremos, pero también para intercambiar ideas y debatir, informarnos sobre temas que nos apasionan, buscar anuncios de trabajo, monitorear lo que dicen o hacen otros (hijos, familiares, amigos, enemigos, exnovios, colegas de trabajo, jefes, docentes, etc.).
El gobierno actual entendió la importancia de fomentar la seguridad en línea y lanzó en noviembre de 2010 el “Plan Nacional de Seguridad en Línea” que agrupa representantes de varios sectores: el PANI, la Fundación Paniamor, Racsa, el Micit, etc., en alianza con la Unión Internacional de Telecomunicaciones de las Naciones Unidas. Desde la Fundación Omar Dengo, la que se ha unido a este esfuerzo nacional, se promueven varias iniciativas relacionadas con aspectos específicos del tema de seguridad en línea. Es el caso de varios cursos sobre seguridad en las redes sociales y sobre el manejo de la identidad digital que se impartirán durante el curso lectivo y las vacaciones escolares, así como la conformación de una comisión interna de seguridad en línea en el seno del Programa Nacional de Informática Educativa MEP-FOD, que atiende aproximadamente medio millón de estudiantes en sus más de 1200 laboratorios informáticos.
La propuesta de trabajo de la Fundación Omar Dengo plantea un enfoque de empoderamiento de los más jóvenes, que permite buscar cómo reforzar su capacidad de analizar, discernir y de anticipar las consecuencias de las decisiones que toman cuando utilizan su red social favorita y navegan en línea sea cual sea el propósito. Como ejemplo de conducta potencialmente riesgosa, cabe mencionar que en el 2010 en la Unión Europea, un 59% de los jóvenes de 9 a 16 años tenía un perfil en alguna red social. De este total, un 26%, es decir, un poco más de una cuarta parte, tenía su perfil completamente público. En otras palabras, cualquier internauta del planeta - bien o mal intencionado - que así lo hubiera querido -, tenía acceso a la información que estos jóvenes desplegaban.
Enseñar a los niños, niñas y adolescentes a autoregularse para ejercer una ciudadanía digital efectiva y segura sin satanizar lo digital o entrar en “pánico moral”, es lo recomendado según investigaciones recientes. De ese modo, les daremos la oportunidad de tener acceso a un mundo que tiene un formidable potencial para contribuir a su desarrollo, y a la vez limitaremos su exposición a peligros potenciales.

Marie-laure Lemineur
Fundación Omar Dengo