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Martes 8 Noviembre, 2011

Sector empresarial debe innovar

Los grados de apertura de la economía costarricense exponen a las empresas a fuerte competencia interna y de productos importados. Si las empresas quieren participar o insertarse exitosamente en distintos mercados tienen que innovar.
Cerca del 90% de los sectores manufacturero, telecomunicaciones y de energía han logrado algún tipo de innovación: de producto/servicio (65%), de proceso (49%), organizacionales (31%) y de comercialización (39%).
Sin embargo, la mayor parte de las empresas solo generan innovaciones incrementales, o sea, modificaciones menores y acumulativas a lo largo del tiempo, concentradas en cambios novedosos para las empresas o el mercado nacional, pero que ya existen en mercados externos. Solamente cerca de un 14% hace algún tipo de innovación efectivamente novedosa en los mercados internacionales.
Las innovaciones les han permitido mantener o aumentar la participación en el mercado, gracias a los impactos positivos sobre su desempeño, ampliando la gama de productos, aumentando la capacidad productiva o la flexibilidad de producción, mejorando el desempeño organizativo o aprovechando mejor las competencias del personal, entre otras.
Los esfuerzos de las empresas nacionales para lograr innovaciones se visualizan en la inversión en investigación y desarrollo al interior de las firmas y en contratos con terceros. Algunas invierten en bienes de capital (maquinaria y equipo), o en hardware o software.
Otras utilizan tecnología ya desarrollada por medio de licencias, impulsan ingeniería y diseño industrial y capacitan a sus trabajadores para impulsar innovaciones.
Al conocer estos resultados, producto de la generación de indicadores de ciencia, tecnología e innovación por parte del ministerio del ramo, queda la sensación de que hay cosas que se vienen haciendo bien en el país, pero que aún está pendiente una amplia agenda de trabajo, en especial a nivel de integración de esfuerzos, pues las empresas no innovan de forma aislada, sino que dependen de una serie de condiciones que se generan en el sistema como un todo.
Dos ejes de importancia a atender son el financiamiento a los esfuerzos de innovación y la consolidación de incentivos a la Investigación y Desarrollo (I+D).
Los esquemas desarrollados son poco utilizados, en muchos casos porque las empresas alegan que los montos son insuficientes o porque los trámites y las garantías que les piden dificultan el acceso. El sistema como un todo produce bajos niveles de investigación y desarrollo, muy concentrados en el sector académico estatal, lo que dificulta que las empresas, en especial las pequeñas, tengan acceso a ese conocimiento.
Hay un terreno fértil para la innovación y mucho espacio para trabajo coordinado.

Jeffrey Orozco,
Investigador y docente
CINPE-UNA