¡Se terminó el sueño!
A Jonathan Martínez le faltó aparecer más en el juego de la Sele, sus pases fueron muy horizontales o hacia atrás siempre. Aquí disputa el balón con Alper Ademoglu. Dragomir Yankovic-AFP/La República
Enviar

201511022040280.26.jpg
Un error muy caro. La Selección se equivocó en una salida y Bélgica no perdonó con un golazo, que terminó marcando el adiós de la Tricolor del Mundial Sub-17 de Chile.

Esa acción al minuto 27 inclinó la balanza a favor del subcampeón europeo. El arquero Alejandro Barrientos le dio el balón muy largo a Daniel Villegas en salida apresurada sin ninguna necesidad, lo que obligó al defensa a una falta sobre Mangala muy cerca del área.
Dante Rigo mostró que era todo un especialista desde esa distancia, y envió el balón al ángulo izquierdo imposible para el arquero.


Así cayó la Sele en Chile, que había sufrido esos primeros minutos cuando el defensa Villegas había estado de protagonista en dos de las mejores ocasiones de gol del subcampeón europeo.
Primero en un cobro de tiro de esquina que trató de rechazar el joven Villegas y terminó estrellándola en el poste, luego fue el salvador de un remate que ya se colaba dentro del marco de Barrientos.
Había pasado la Sele por minutos de apremio, pero logró contestar. Un centro de Ian Smith lo cazó en el sector izquierdo a la carrera como venía el otro lateral, Luis Hernández, pero tanto ese tiro como el rebote los terminó sacando el buen arquero Jens Teunckens.
Con ese tanto la Nacional buscó contestar inmediatamente, liderada por Sergio Córdoba, pero siempre chocaban con la fuerte zaga rival.
Córdoba es el cerebro de este equipo, es inteligente y ágil con el balón, pero muchas veces se quedaba muy solo en el mediocampo donde Jonathan Martínez quedó debiendo mucho fútbol.
Para el complemento, Bélgica tuvo como arma el contragolpe, Costa Rica dominaba pero hasta donde se lo permitía y cuando llegó a inquietar apareció Teunckens.
Pudieron sentenciar mediante esa vía los belgas en una corrida de Dante Vanzeir; sin embargo, se llevó mucho el balón y eso le permitió a Pablo Arboine llegar a rechazar.
Llegó a encerrar la Sele en los últimos minutos en busca del empate, y curiosamente Arboine tuvo las dos mejores ocasiones. Primero, un tiro libre de Córdoba que rechazó hacia su propio marco un defensa e hizo que el arquero tuviera que estirarse para rechazar el esférico, que dio en el poste y quedó suelto en el área. El defensa con el marco vacío lo envió fuera.
Luego fue un tiro libre largo, Arboine remató y terminó desviándose en uno de los defensas de la barrera, se colaba el balón hacia el marco de Teunckens, cuando el portero se estiró y logró meter una mano salvadora que evitó el empate. Aunque fue que la suerte tampoco estaba mucho del lado tico.
Con esas dos opciones se fueron esfumando los minutos, la Sele atacó ya con más corazón que inteligencia, pero esa acción ya había dictado sentencia.
Se terminó el sueño, pero este combinado de Marcelo Herrera dejó un buen sabor de boca.



 


Ver comentarios