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Se opaca Telefónica por Brasil

Los tiempos de expansión garantizada de las utilidades de Telefónica SA en América Latina quizá hayan llegado a su fin, dejando al máximo responsable ejecutivo César Alierta con pocos mercados de crecimiento en momentos en que trata de vender una participación en los activos para pagar deuda.
El crecimiento de los ingresos provenientes de los quince países que incluyen a Brasil y Perú va camino a reducirse de 12% el año pasado a 2,7% en 2013, según los cálculos de Sanford C. Bernstein.
Telefónica Brasil SA, que aportó casi la mitad de los 29.000 millones de euros ($35.500 millones) de Telefónica en ventas latinoamericanas el año pasado, en 2012 podría sufrir una caída de los márgenes de ganancia al nivel más bajo desde por lo menos 2004, pronostican los analistas de Banco de Sabadell.
La dependencia de Alierta de esta región para compensar la caída de utilidades en el mercado español afectado por la crisis de deuda podría resultar riesgosa en tanto se desacelera la economía de la región y se intensifica la competencia con América Móvil de Carlos Slim. Telefónica está evaluando la manera de vender acciones en el negocio regional por valor de al menos 40 mil millones de euros. Una de las opciones sería la creación de una sociedad controlante que excluyera a Brasil y cotizara en los Estados Unidos, dijeron esta semana personas con conocimiento del tema.
“Si Brasil comienza a mostrar un debilitamiento del crecimiento, me preocuparía mucho porque habría enormes consecuencias tanto para los mercados de deuda como para los accionarios”, señaló Roger Appleyard, responsable de investigación de crédito global de RBC Capital Markets en Londres. “Como los demás países no son fantásticos, Brasil es clave para crear una buena historia y convencer a los posibles inversores”.
Telefónica ingresó en América Latina en 1990 a través de Chile y Argentina. Cuatro años más tarde la compañía con sede central en Madrid sumó Perú y en 1998 ganó una licitación para Telecomunicações de São Paulo SA, que se convirtió en la filial de líneas fijas conocida como Telesp en Brasil.
Unos $42 mil millones en adquisiciones a lo largo de dos décadas en la región, que culminaron con la adquisición del operador móvil brasileño Vivo Participações SA en 2010 por $10 mil millones, hicieron de Telefónica la compañía española más adquisitiva de la región.
América Latina está ayudando a la empresa telefónica más grande de España a compensar una caída de las ganancias en su mercado nacional en medio de una crisis de deuda. Brasil representó el 23% de los ingresos de Telefónica y el 25% de su utilidad operativa antes de depreciación y amortización en el primer trimestre. Ese período también fue el primero de Telefónica, fundada en 1924, en que las utilidades de América Latina superaron a las de Europa.
En algunos países de América Latina, Telefónica, como inversor extranjero, ha tenido encuentros turbulentos con los gobiernos locales. Venezuela limitó la cantidad de efectivo que Telefónica puede retirar del país. En abril, Moody’s Investors Service dijo que la expropiación de la filial de Repsol YPF SA por Argentina tendría implicancias negativas para los inversores como Telefónica.

Madrid/Bloomberg


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