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Sin un plan B para el financiamiento del déficit, es claro que el Gobierno deberá presionar el mercado interno para captar recursos como ya lo hizo hace cinco años cuando no tuvimos Eurobonos.
Durante este primer semestre es probable que la entidad logre captar sin presionar las tasas de interés, a pesar de no tener fondeo externo, gracias a que la inflación se mantendrá baja y el tipo de cambio estaría estable, indica Pulso Bursátil de Grupo Aldesa.
“Sin embargo, más allá de esa fecha, mucho dependerá de la discusión sobre el plan fiscal y lo factible que se vea en el corto plazo. Datos a diciembre muestran que el déficit fiscal alcanzó el 5,9% en 2015, cifra superior al 5,7% en que cerró en 2014”, indica el sitio.
El Ministerio de Hacienda por su parte, el cual ha sabido leer correctamente el apetito del mercado, ha optado por ofrecer bonos a esos vencimientos y es probable que cuando anuncien su programa de deuda se aprecie cierta intención de ofrecer dichos bonos, así como mantener los canjes que fueron muy exitosos el año pasado.
Durante el primer semestre del 2015 el Ministerio de Hacienda logró colocar un millón de millones de colones en el mercado, la mayoría en moneda local, al mismo tiempo en que los rendimientos bajaban. La coyuntura de baja inflación hizo que los bonos en colones se vieran atractivos, motivando a que los inversionistas costarricenses colonizaran sus carteras.
Al cierre del año los bonos en colones recibieron un nuevo impulso después de que los inversionistas comenzaron a interiorizar el mensaje del gobierno y del Banco Central, los cuales señalaban esfuerzos por evitar que el financiamiento del déficit fiscal presionara al alza las tasas de interés. De igual forma, la reducción en la meta de inflación envía la señal de que esta se mantendrá baja, lo que hace atractivos dichos bonos.
De esa manera, las tres primeras subastas del año muestran que el apetito por tales instrumentos se mantiene. Al 18 de enero el Gobierno ha captado unos ¢152 mil millones, un 70% más que el mismo plazo del 2015. No obstante, se aprecia una diferencia, y es que la demanda se ha centrado en instrumentos a menor vencimiento que los subastados a inicios de 2015. En estas subastas más de un 60% de lo captado es en instrumentos con vencimientos menores a los cinco años.
Lo anterior se debe a que esta es la parte de la curva que menos se ajustó en 2015, por lo que los inversionistas ven valor ahí, pero también debido a que el déficit fiscal y los temores sobre su impacto en las tasas de interés hacen que algunos participantes reduzcan la duración a la que están dispuestos a invertir en el gobierno.

 

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