Enviar
Jueves 4 Octubre, 2012

Se fortalecen los saltamontes en el sector laboral

El tema del empleo siempre ha sido nuestro desvelo y hoy más. La situación del mercado laboral es preocupante, los nichos son totalmente identificables, no así, la oferta.
Aunque pareciera extraño e increíble, la lluvia de demanda de empleo bilingüe en el sector de tecnología y de servicios es abrupta, aquella persona ajena a nuestro interno, pensaría todo lo contrario a las cifras incrementales en el desempleo.
El mercado laboral costarricense ha cambiado abruptamente la percepción de nuestro país como fuente de mano de obra experta, ya es una percepción globalizada.
Esa estrategia de valor agregado que CINDE ha mantenido en el tiempo y de fomentar la incubación empresarial en el país ha calado hondo. La mano de obra generada es el estandarte de esa Institución y con mucho orgullo lo sentimos y lo palpamos desde un pasado.
La visión de Costa Rica como país subdesarrollado se va quedando rezagada y percibimos un acelerado proceso hacia el desarrollo en materia laboral en esos sectores; es más, ya nos confunden.
Todo este escenario laboral globalizado desde el punto de vista organizacional, es diferente, es turbulento. La rotación de personal es incremental. Llegan nuevas empresas, las necesidades de personal son urgentes.
Ante este panorama surge “el saltamontes”, título dado a una teoría fundamentada en ese insecto ágil, rápido y, en la mayoría de los casos, preciso. Desde una perspectiva muy personal, surge la idea de comparar el comportamiento de la gente con la conducta del saltamontes. Al observar el currículum de un profesional joven, salta el asombro de que ya ha pasado por la mayoría de las empresas del mercado.
¿Que factores motivan esta práctica? Una de ellas es el desarrollo acelerado que pretende la persona y sus niveles de competencias. Contra el primero no podemos obviar que se presenta por el incremento de la demanda y el “saltamontes” se aprovecha de la situación. En la mayoría de los procesos de reclutamiento el 95% de los concursantes ya ostenta un trabajo.
El otro factor que promueve esta situación, son las inadecuadas prácticas de supervisión gerencial, asociadas a modelos que no encajan con las nuevas realidades. Y como nos dice Eduardo Martí, “está demostrado que un colaborador descontento no renuncia a la empresa, le renuncia a su jefe”.
Es interesante observar los esfuerzos desesperados de los Departamentos de RRHH en lograr atrapar a estos apetecidos “insectos”. Su práctica es difícil de controlar a nivel empresarial, pareciera que el “saltamontes” ha encontrado “tierra fértil”, ya que la urgencia afecta todo procedimiento normal de contratación. Se nos presenta un escenario de búsqueda brutal de personal y no nos damos cuenta. Es una lucha frontal entre empresas.
La situación es preocupante; las organizaciones son más frías, más calculadoras, más desafiantes y el saltamontes más inquieto. Urge personal bilingüe a cualquier costa. Afloran las estrategias de reclutamiento, pero la oferta no crece al ritmo que se pretende.
Y es aquí en donde se refleja lo que pareciera confundible, y lo refleja el INEC, en su último estudio. “Se incrementa el empleo, al igual que el desempleo”.
Esta maraña que se presenta en el sector laboral costarricense, es cuando el “saltamontes”, pareciera que no tiene control.

Carlos Viales Boniche
[email protected]