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Miércoles 12 Noviembre, 2014

Es necesario que la sociedad civil tenga mayor participación y compromiso, en aras de lograr la estabilidad y desarrollo económicos


Se está perdiendo la lucha contra la pobreza

De acuerdo con la Encuesta de Hogares, recientemente publicada, la pobreza se incrementó de un 22,4 % a un 24,6%, es decir, más de un 1.100.000 personas son pobres. Aunado a que la pobreza extrema se incrementó, dado que llega al 6,7% de la población, nos demuestra que los programas sociales para disminuir la pobreza no han resultados efectivos.
Es importante indicar que la triada de pobreza, desempleo y desigualdad, tuvo un cambio positivo en lo que se refiere a la desigualdad que bajó al pasar el coeficiente de Gini de un 0,522 a 0,516, entre más se acerca a cero, más positivo es el factor de la desigualdad.
En caso de Costa Rica, se presenta una situación en el sentido de que en los últimos 20 años no ha podido disminuir la pobreza, a pesar de que en muchos de esos años se ha tenido un crecimiento del PIB superior al 5%.
Se han aplicado modelos que dan énfasis a aspectos macroeconómicos como la inflación, déficit fiscal, devaluación y nivel de crecimiento del PIB, pero dejando muy de lado a las personas.
Es fundamental que a los pobres o los marginados de los resultados del crecimiento económico, se les permita mejorar sus condiciones y que apliquen programas integrales para disminuir la pobreza que consideren valores, cultura, empleo, vivienda, salud y especialmente educación, que es motor fundamental para salir de esa situación y disminuir sustancialmente la desigualdad social.
Se determinó que una sétima parte de la población mundial vive en la pobreza, es decir, casi 1.000 millones de personas. Se deben aplicar medidas como tratar de recuperar y aumentar la productividad agrícola, ya que ese sector es un empleador nato y mejorar la utilización sostenible de recursos naturales.
Se deben desarrollar proyectos en los cantones más pobres del país y las regiones como la Huetar Norte y Huetar Caribe, así como en otras zonas de pobreza, que permitan generar empleo, mejores condiciones de salud, educación y vivienda, que permitan salir de la pobreza en forma sostenida.
Se deben realizar cambios estructurales en el sector social, en las más de 20 entidades que lo componen y los más de 40 programas que ejecutan, dado que los resultados no han sido favorables y su accionar no ha disminuido la pobreza ni propiciado el bienestar general de la mayoría de los costarricenses, es decir, no ha protegido el intereses general. Se da también una pérdida de valores como solidaridad, honestidad e integridad, y la corrupción que incide en muchos de los aspectos que afectan a Costa Rica.
Se da un déficit fiscal de gran magnitud, dado que alcanzó un 5,5% del PIB. Si bien hay que solucionar la problemática de ese déficit, esto debe ser mediante una reforma fiscal progresiva sustentada especialmente en impuestos directos como el de la renta.
Es necesario que la sociedad civil tenga una mayor participación y compromiso, en aras de que se logre la estabilidad y el desarrollo económicos, que permita una mejor distribución de la riqueza y así disminuir el nivel de pobreza para mantener la paz social que por muchos años ha tenido nuestro país.


Bernal Monge Pacheco

Consultor