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Se cierra el capítulo de OAS

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La junta directiva del Consejo Nacional de Vialidad tenía que decidir si prestaban ¢15,7 mil millones del presupuesto de la institución para pagar a OAS y cerrar el capítulo de la fallida concesión.
La sesión inició en la tarde, tres representantes votaron a favor de que se traspasar el dinero, otros dos no apoyaron la iniciativa. El ministro de obras públicas, Pedro Castro, no participa en la junta cuando se trata de temas relacionados con la empresa brasileña.
El dinero se toma de varias partidas de la institución, entre ellas la conservación de carreteras y la construcción de nuevos caminos.
Para trabajar este año el Conavi dispone de un presupuesto cercano a los $393 millones, de los cuales le estarían quitando $28 millones.
La condición para ceder el dinero fue que se incluyera la devolución de los recursos en un presupuesto extraordinario que entrará este mes a la Asamblea y que debe quedar aprobado antes del cambio de Gobierno.
Eso sí, arriesgando a que la oposición impida ese trámite.
Además, el dinero deber estar disponible para ejecutar en el cuatro trimestre del este año, es decir de vuelta en la institución.
“Lo que podríamos hacer es transferir en el próximo presupuesto el dinero asignado a Japdeva que pertenece al Consejo Nacional de Concesiones y que no se pudo utilizar por orden de la Contraloría, ese será el respaldo para devolver los recursos”, explicó, Roberto Gallardo, ministro de planificación.
Desde que se aprobó el traslado de los recursos del Conavi para terminar el contrato con OAS, hasta le fecha del pago pasaron cuatro días.
Todo se hizo en silencio y en secreto, nada podía fallar. Esta vez se corría el riesgo de que se venciera el plazo y no se pagara a la concesionaria.
El plan del Gobierno era hacer el pago hoy viernes 14 de marzo, sin embargo, el anuncio hecho por el Foro Nacional de pedir una nueva medida cautelar contra el pago en el Tribunal Contencioso, habría cambiado el rumbo, según fuentes cercanas.
La transacción fue hecha a primeras horas de este jueves. Incluso a las 10:00 de la mañana los representantes del Foro Nacional acudieron al Contencioso sin saber que ya no podrían frenar el pago.
A las 11:23 de la mañana trascendió la noticia, en la página web y por medio de redes sociales, LA REPÚBLICA dio a conocer la primicia de que el pago se había consumado.
Una hora y media después, llegaría el comunicado de prensa donde se explicaba el finiquito del contrato.
Como un balde de agua fría recibió la noticia, Álvaro Sagot, abogado del Foro Nacional, quien explicó que no cesaría en la lucha legal y que irán hasta el final para buscar responsables por la cesión del contrato de Autopistas del Valle a OAS, que según él fue ilegal.
Aunque el Gobierno tenía el dinero del Conavi listo para pagar a OAS desde el lunes, el ministro de planificación, Roberto Gallardo, remachaba -durante la semana- en que usaría los fondos asignados a Japdeva y que estaban buscando otras fuentes para obtener los recursos.
Incluso la presidenta, Laura Chinchilla, explicó que el dinero estaría listo para honrar el compromiso con OAS y que se utilizaría esa partida ociosa asignada a Japdeva.
El pago se completó. Los primeros $6,5 millones fueron cancelados en diciembre anterior con recursos del Consejo Nacional de Concesiones.
La estrategia dio los frutos y se pudo cerrar el capítulo del fallido contrato para construir la ruta a San Ramón.
Hubo piedras en el camino, principalmente a mediados de febrero cuando la Contraloría frenó las intenciones de utilizar los $15,1 mil millones traspasados del Consejo de Concesiones a Japdeva.
También, las acciones legales en el contencioso lograron detener por unos días el pago a la empresa brasileña, aunque después se dio luz verde para hacer la transacción.
La historia de OAS, las manifestaciones del abril del año anterior, la oposición a los peajes y la concesión son ya historias del pasado, del papel. Tan lejanas como la carretera misma.
Ahora, los foros comunales, universidades, vecinos, colegios profesionales y el Gobierno trabajan en una propuesta para revivir el proyecto por medio de un fideicomiso.
Lo cierto es que la carretera urge. Se necesita tanta diligencia del Gobierno para que sea una realidad, como la empleada en la búsqueda del dinero para pagarle a OAS.

Manuel Avendaño
[email protected]
@MavendanoLR

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