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Sábado 16 Mayo, 2009

¡Se han olvidado de la pobreza!

La pregunta que tal vez muy pocos nos hacemos es ¿qué va a pasar con una de las tareas más fundamentales en el presente año, como lo es la pobreza? ¿Qué va a pasar con esas personas, que son el pilar base para el crecimiento del país?
Según la meta para el presente gobierno con respecto a la pobreza es disminuirla lo más que se pueda, pero en los últimos años este indicador ha estado aumentando y según el Banco Mundial estima un gran aumento para América Latina. Actualmente estamos alrededor de un 17% y solo faltan pocos meses para que se dé por terminado el segundo mandato de Arias Sánchez.
A pesar de esto, fue presentado a la ciudadanía el pasado 29 de enero, el Plan Escudo por el Gobierno, para hacer frente a la crisis con medidas claves, en el cual una de ellas en convenio con las empresas, es reducir el número de horas laboradas de los trabajadores, provocando un decline de los salarios a la mitad de las personas que en muchos casos se trata del único integrante que le da sustento a toda una familia.
Esta medida implica una gran contracción en el crecimiento económico para el país, porque estamos disminuyendo la riqueza de los trabajadores y lo que debemos hacer es fortalecer las medidas que nos lleven a un crecimiento, ya que en una crisis macroeconómica como en la que estamos viviendo, el crecimiento por sí solo se vuelve negativo, castigando a los más pobres por la gran desigualdad en el ingreso que hay.
El gobierno debe apostarle al crecimiento, para mejorar los indicadores de bienestar y sobre todo a la clase con menos poder adquisitivo, porque en una región que exista pobreza y carezca de infraestructura, no se es capaz de atraer inversiones que generen una alta demanda de trabajadores en la economía nacional a pesar de que los trabajadores tengan preparación por incentivos que hace el gobierno, como el programa Avancemos o en el INA.
Para lograr éxito con el crecimiento y poder generar un círculo virtuoso, esta debe incluir medidas de corto plazo, como determinar una buena tasa de crecimiento para el país, con estímulos fiscales y crediticios para activar la demanda agregada o también, proponer una muy buena política de empleo en un nuevo Plan Escudo, pero siempre con la visión de una mejor redistribución, redes de protección y seguridad social, buena infraestructura, mejor acceso de trabajadores al crédito para que incrementen los ingresos per cápita, implementada con una reforma educativa, para que se pueda mejorar el clima de inversión e incentivarlo y sobre todo una buena política macroeconómica prudente, en la cual se orienten las políticas como parte de una estrategia contra la pobreza, siempre y cuando, existan condiciones de estabilidad en la economía para que los beneficios del crecimiento vayan a todos los ciudadanos.
En fin, se necesita un conjunto más integrado de políticas económicas y sociales, y no solo emprender medidas, sino ver la realidad y las necesidades que tiene nuestra sociedad para poder fortalecerlas, con un mejor plan, que contenga un buen diagnóstico y objeción, porque después de una crisis crece la pobreza. Y así como dijo el economista Guillermo Perry, “la lucha contra la pobreza no solo sirve para los pobres, es un buen negocio para la sociedad también”.

María Fda. González Rodríguez.
Economista UNA