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Familiares y allegados de caudillos buscan rehabilitar a la agrupación rojiazul
Sangre joven trata de revivir al PUSC
Tres movimientos en el seno del partido buscarán ganar las elecciones internas este sábado

Tras la pérdida de un buen número de partidarios como consecuencia de los procesos judiciales aún no resueltos contra de Rafael Angel Calderón y Miguel Angel Rodríguez, ex presidentes de la República, algunos hijos y nietos de caudillos de la Unidad Social Cristiana (PUSC) intentan levantar a la agrupación.
La premisa es realizar un cambio a lo interno y que los viejos líderes cedan el protagonismo a los jóvenes, para tratar de revivir a la que en su momento fuera una de las fuerzas políticas más importante del país.
Con la mirada fija en este objetivo, tres movimientos en el seno de la agrupación rojiazul se disputarán este sábado la presidencia del PUSC.
Las papeletas las encabezarán Gerardo Vargas, ex presidente ejecutivo del Instituto de Desarrollo Agrario y ex presidente del Tribunal Ambiental; Humberto Vargas, ex candidato a la vicepresidencia de la República en las elecciones pasadas por la Unidad, y Jorge Eduardo Sánchez, ex diputado.
En el caso de Gerardo Vargas, lleva meses recorriendo el país junto con un grupo de simpatizantes en busca de apoyo a su movimiento. En su camino se ha reunido con líderes y partidarios socialcristianos.
Su intención es llegar a la presidencia del partido y desde esa trinchera revivir a los conocidos “mariachis”, evolucionando a la Unidad en sus bases y rescatando los logros de su líder Rafael Angel Calderón Guardia.
Asimismo, durante la asamblea nacional del fin de semana el aspirante promoverá una reforma a los estatutos de la agrupación, con la finalidad de modificar la forma en que se elige a sus representantes.
“Queremos cambiar el mecanismo de elección de los candidatos a diputados, regidores, alcaldes y presidente. La idea es que de una forma democrática, sean los partidarios de las comunidades quienes elijan a sus representantes y que no sea dedocráticamente como ocurre actualmente”, afirmó Gerardo Vargas.
Por otro lado, el movimiento encabezado por Humberto Vargas, pretende que el partido vuelva a las raíces del socialcristianismo, de las cuales se alejó durante los últimos años.
Además, el grupo apostaría por capacitar a dirigentes, atraer al partido a unos 3 mil jóvenes, retomar las relaciones con los partidos socialcristianos de otros países y buscar la forma de dejar atrás el déficit de ¢600 millones que padece el PUSC.
A diferencia del movimiento de Gerardo, el de Humberto cuenta con algunos líderes que sí tienen experiencia en elecciones nacionales, pues compartirá la papeleta con el actual legislador Rodolfo Soto Mayor e Iris Zamora, quien también figuró como aspirante a vicepresidenta en la papeleta de Luis Fishman en el proceso anterior.
La terna la cierra Sánchez, quien en tres ocasiones fue diputado por la Unidad. Al igual que sus adversarios, el ex legislador coincide en que es necesario que la agrupación vuelva a sus bases y que deje de ser un partido con “dueños”.
Alguno de estos tres socialcristianos sustituirá al hoy presidente del PUSC, Luis Fishman, quien una vez que deje su cargo, se concentrará en las decisiones que se tomen desde la Asamblea Legislativa y dejará que las nuevas generaciones sean las que tomen las riendas de la agrupación.
“Creo en el proceso de renovación; me alegra mucho que los grupos que están peleando, traigan sangre nueva a la dirección del partido, pues es importante que los socialcristianos que no han estado en puestos de altura dentro del partido lo hagan ahora”, afirmó Fishman.

Natasha Cambronero
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