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Viernes, 16 de noviembre de 2018



COLUMNISTAS


Sangre fría y esperanza de justicia. Cero impunidad, cero tolerancia o disimulo

Emilio Bruce [email protected] | Viernes 29 septiembre, 2017


Sinceramente

Sangre fría y esperanza de justicia. Cero impunidad, cero tolerancia o disimulo

Los costarricenses han sido conmocionados en estos días, así como en el pasado no muy distante, cuando medios y redes han buscado linchar a líderes gubernamentales y bancarios, líderes políticos y de diferentes partidos con motivo de presuntos delitos. El país harto de impunidad ha estado al borde de irse a los hechos. Muy grave es, buscando réditos electorales y políticos, lanzar al pueblo a dar un salto a lo desconocido. El gran ganador ha sido el populismo y las extremas ideológicas.

La inacción de la justicia, la parálisis de la institucionalidad, las contradicciones entre el Fiscal General y el Jefe de la OIJ, la ausencia de voluntad de los administradores de emprender procesos administrativos contra los funcionarios, la lentitud de los auditores bancarios de las diferentes instituciones estatales, y el mayúsculo escándalo político generado por medios y redes, han sumido a la ciudadanía en tensión y desesperanza de que de nuevo negociados y tráfico de influencias queden impunes. Los costarricenses rechazamos desde el fondo de nuestra conciencia que solo quede el recuerdo del linchamiento, del escándalo mediático donde inocentes y culpables se ven revueltos en una macabra amalgama. No aprendemos. El costo lo pagan el sistema y la democracia en abstencionismo, ausentismo, indefinición y desesperanza.

Es claro que el Fiscal General no desea proceder como alguno de sus antecesores. Es claro que la memoria de los abusos abiertos cometidos y la actuación de la Fiscalía en anteriores linchamientos con objetivo político y electoral, ha hecho que los otros fiscales no deseen pasar a la historia como esta Fiscalía lo ha hecho. Nadie puede culparlo, pero “ni tanto que queme al santo ni tan poco que no le alumbre” debe de ser su actitud y posición. Debe armarse de valor y de decisión el señor Fiscal General. Debe proceder sin desplantes ni teatro, con la ley en la mano, con el Código Procesal en mente, con diligencia, con firmeza, con legalidad. Esto no es teatro, es la supervivencia de la democracia tal y como la conocemos.

El dejar pasar las cosas, el buscar excusas y hacer poco o casi nada, guardar tan solo las apariencias formales, no es congruente con la aspiración de los costarricenses de alcanzar cero tolerancia ante los presuntos delitos, cero impunidad en las acusaciones y juicios, ni con el deseo de sentar las bases de cero tolerancia ante el tráfico de influencias y la corrupción gubernamental. Por el gobierno mismo y la institucionalidad debemos hacer todo esfuerzo legal, nunca un linchamiento.

Los costarricenses debemos guardar sangre fría y hacer acopio de toda paciencia ante las percepciones en el entorno de que las autoridades están haciendo nada, esperando que sí hagan y lo hagan bien. El país clama por la justicia pronta y cumplida, por alcanzar una sociedad realmente transparente y no el simple espejismo de una Casa de Cristal.

El Poder Judicial ha sido estigmatizado por muchos interesados en destruirle como un poder del Estado corrupto. Es menester que en esta ocasión propine con su accionar rápido y efectivo un tapaboca a quienes señalan su inoperancia y complicidad con el delito y la corrupción de la clase política. Es el momento de levantar banderas y dibujar una línea en la arena disponiéndose a todo con energía y toda virilidad. El Poder Judicial debe presentar batalla por todos nosotros.

Este es el momento del Poder Judicial, este es el momento del OIJ, esta es la coyuntura para que el Fiscal General plante cara y exitosamente reivindique su honor y capacidad. Este es el momento que todos esperamos empleen para reivindicar su prestigio e infundirnos a todos esperanza en la justicia pronta y cumplida con serenidad y con firmeza.

Si el país hace acopio de serenidad y de paciencia pero las autoridades nos fallan a todos en el proceso de investigar y determinar si ha habido faltas y delitos, crímenes y contravenciones, creo que será muy difícil restañar las heridas sangrantes que tiene el Poder Judicial con motivo del presente caso y algunos otros.

Costa Rica espera justicia, Costa Rica espera total intolerancia ante los delitos, Costa Rica rechaza frontalmente la impunidad.

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