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Iniciativas privadas superan deficiencias de acceso público a Internet, cada vez más demandado
San José lucha contra rezago inalámbrico

• Ejecutivos reconocen que ahora hay más opciones para tener acceso a Internet, pero recomiendan mayor divulgación y piden mejoría en calidad de conexiones
• Instituto Costarricense de Electricidad trabaja en la puesta en funcionamiento de 120 bases Wi-Max para el acceso inalámbrico de amplia cobertura

Eduardo Baldares
[email protected]

San José no quiere quedarse atrás, y a pesar de las trabas burocráticas y la politización en el tema de telecomunicaciones, su corazón cibernético se las ingenia para crecer; sus arterias inalámbricas alimentan cada vez a quienes las requieren urgentemente.
Para muchos no es cuestión de estatus, de sentirse integrado al mundo digital por estar a la moda, sino una necesidad real, una herramienta de trabajo indispensable.
Son los ejecutivos que se desplazan a lo largo y ancho de la ciudad, incluso fuera de San José, quienes en cualquier momento y en cualquier lugar precisan acceso rápido a Internet para cumplir su cometido laboral.

En el actual infierno vial, para los ejecutivos no es una buena opción tener que regresar a las oficinas para enviar o recibir información.
Los cafés Internet tampoco llenan sus expectativas a plenitud, porque estos profesionales prácticamente cargan sus oficinas en computadoras portátiles y lo que necesitan es conectarlas a la red con mayor movilidad.
“Afortunadamente hemos mejorado en esto. Por mi trabajo es fundamental tener acceso a Internet, porque mis clientes requieren que envíe y reciba información constantemente, y en ese sentido he visto que cada vez son más los lugares públicos y privados que ofrecen esta posibilidad de conexión”, aseguró Jennifer Hidalgo, de Fanatic Image, quien lleva las cuentas de la Asociación Organizadora de Rallys. “Casi siempre encuentro donde conectar mi laptop por vía inalámbrica… Aunque no siempre con la calidad deseada”, agregó.
Hidalgo aplaude la implementación en Costa Rica de la tecnología Wi-Fi, utilizada en redes o conexiones inalámbricas para la comunicación de datos entre equipos situados dentro de una misma área de cobertura, transmitiendo y recibiendo información a través de ondas electromagnéticas. Los productos y redes Wi-Fi aseguran la compatibilidad efectiva entre equipos, eliminando en los clientes las dudas que puedan surgir a la hora de comprar un nuevo terminal.
Empero, los ejecutivos consultados por LA REPUBLICA consideran que hay puntos por mejorar.
“Podría haber más lugares que ofrezcan este servicio, o a lo mejor los hay, pero falta que se den a conocer más”, comienza Indiana Corrales, de InfoPress Comunicación. “Otra cosa que me preocupa es la seguridad en los sitios que ofrecen Internet gratis por medio de Wi-Fi, porque en medio de un contexto donde la delincuencia crece, l
os hampones podrían apuntar hacia lugares adonde saben que llegan personas de cierto nivel y equipadas con laptop”.
Otro aspecto por pulir estaría relacionado con las facilidades a la hora de conectarse y usar Internet. “No se puede comparar la velocidad en la transmisión de datos que se tiene en la oficina con la de las redes inalámbricas de los lugares a los que he ido”, asegura Jui Yang Wong Wong, gerente de laboratorios Panalab. Hidalgo lo respalda: “Si llego a un sitio de estos y no hay nadie, ¡perfecto!, disfruto de una velocidad aceptable, pero
si hay cinco o más personas, ahí sí tengo problemas, porque el proceso se vuelve mucho más lento”.
Ambos consideran que sería de gran ayuda una mejora tecnológica notoria relacionada con el ancho de banda, de manera que sin importar cuántas personas estén conectadas a la vez se pueda trabajar con la rapidez que las características de su trabajo les exigen.
“Mi responsabilidad es cumplir con el cliente rápido y bien, y a veces tengo que enviar a los medios archivos pesados, como fotos o planos, y entonces es cuando se siente más la necesidad de una mejoría tecnológica”, detalló Corrales.
Pero las observaciones no son unilaterales ya que van tanto de los usuarios a los lugares donde se ofrece este servicio, como a la inversa.
“A veces nos llegan personas que abusan; porque, está bien, nosotros ofrecemos la posibilidad de Internet gratuito, pero se supone que tienen que consumir y muchos llegan, están cinco o más horas y solo se toman un café. Solo les falta pedirnos que lo recalentemos”, confesó Karen Espinoza, encargada de la red del restaurante Bagelmen's, uno de los lugares recomendados por los ejecutivos consultados y adonde acuden en promedio unas 20 personas al día con sus portátiles, solo en la sede de San Pedro.
En este establecimiento se entrevistó a una clienta extranjera y se le preguntó qué le parecía nuestro país en materia de conexión inalámbrica. “Me parece bien, pero no hay tantos lugares como en Europa, allá es mucho más fácil encontrar dónde”, respondió Ilona Tchoubarova, de Estonia.
Todos los entrevistados dejaron en evidencia que las necesidades de conexión inalámbrica que ni el Instituto Costarricense de Electricidad ni Radiográfica Costarricense han podido satisfacer, están siendo subsanadas, al menos parcialmente, gracias a iniciativas privadas.
LA REPUBLICA envió un cuestionario pormenorizado al ICE desde el pasado martes, pero al cierre de edición no había sido respondido.










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