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Martes 25 Octubre, 2016

Debemos detener los flagelos que nos están atacando cada día con más ahínco

Salvemos nuestro país

MSc. María Gamboa Aguilar
Verificación y Ejecución Contractual
Departamento de Proveeduría
Poder Judicial

Estando al otro lado del mundo, cuando me han preguntado de qué país soy, orgullosa he respondido: “Costa Rica”, con gusto he deletreado este nombre que llevo en el corazón, con profundo amor y respeto. La Suiza Centroamericana, ese es mi país. Una de las democracias más consolidadas de América, el segundo lugar más seguro de América Latina, el país con mayor libertad de prensa en la región y número 16 a nivel mundial, con un sistema de salud que se considera entre los mejores cinco del mundo, el país más feliz, verde ecológico y sostenible de todo el planeta. ¡Cuánta bendición haber nacido aquí!
Por todas estas maravillosas realidades, debemos detener los flagelos que nos están atacando cada día con más ahínco. Al [email protected] corrupto que pide comisiones por su gestión. Quien usa su poder e influencia para colocar a sus familiares, compinches y amigos, pasando por encima de los procesos debidos, y relegando a aquellos que por mérito propio debieron ocupar los puestos. Al médico que cobra y usufructúa por servicios que son públicos. A quien hace mal uso de los recursos del Estado, gastando y disponiendo de ellos como si fueran fondos de difunto. Al político que perpetra en su cargo y peor aún quiere perpetuarse en el poder, para continuar haciendo de las suyas. A quien sabiéndose incapaz de desempeñar un puesto lo ocupa y obstaculiza, anula e impide el trabajo de quien sí conoce. Al periodista que elige con sigilo qué temas ignorar y ocultar. Al recepcionista que primero atiende su celular y después la llamada de trabajo; a quien ocupa el tiempo de su jornada laboral en asuntos personales, y descuidan sus obligaciones, a las personas que se incapacitan con embustes. Al pedófilo disfrazado de tí@, al [email protected] que toca más de lo debido, que roba descaradamente aprovechando el dogma, a quienes maltratan niñ@s o [email protected], a [email protected] esas personas debemos detener. Es hora de desenmascarar, de denunciar, de quitarles la impunidad, de luchar por nuestro país, de dejar el temor. Es tiempo de pelear contra [email protected] corruptos quienes derrochan nuestro dinero, ensucian la imagen del país, quitan el alimento a tantos desvalidos y lo utilizan en lujos, amparados en el poder que les hemos dado, la impunidad que les asiste y que han transformado en amplias cortinas de humo que les esconde y oculta sus acciones putrefactas e intereses malsanos. No es [email protected] de estos delincuentes de cuello blanco quien puede amedrentar a quienes actuamos a derecho, a [email protected] que trabajamos con amor y honradez, no lo permitamos, levantemos las voces, actuemos [email protected] Nuestro país nos necesita ahora urgentemente, o tomamos el control, retomamos el valor de nuestros ancestros y demostramos de verdad amor por nuestra patria, o la perdemos en estos obscuros túneles que cada vez son más largos, tienen más conexiones y se extienden como mala hierba por lo largo y ancho de Costa Rica. Es su responsabilidad, es mi responsabilidad.
“Levántate, corazón, alza tu voz y canta porque quien no acompaña al coro de la luz, seguirá perteneciendo a los engendros de las sombras”, Khalil Gibran