Salarios de alcaldes ya no serán tan “jugosos”
“El proyecto permitiría que, por ejemplo, la dedicación exclusiva sea solo para los funcionarios que cumplan los requisitos y no para todos los alcaldes, como puede estar pasando en la actualidad”, dijo Horacio Alvarado, secretario de la Asociación Nacional de Alcaldías e Intendencias, y alcalde de Belén. Esteban Monge/La República
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Los jugosos salarios de algunos alcaldes están en la mira de diputados y de algunos dirigentes comunales, que se proponen establecer un nuevo sistema de pago para evitar el supuesto abuso que se está produciendo en estos momentos, con las remuneraciones en varios municipios.

La idea es eliminar el portillo incluido en el Código Municipal, que permite a los alcaldes cobrar un 10% más que el funcionario mejor pagado del ayuntamiento, a pesar de que en muchos casos el beneficiado no reúne los requisitos técnicos, ni profesionales para percibir un sueldo desproporcionado.
Con el cambio se eliminaría también el derecho automático de dedicación exclusiva que cobran algunos gobernadores sin ser profesionales.


Esa singularidad en la ley ha hecho que exista un verdadero desbalance en las remuneraciones de los alcaldes, ya que hay algunos que devengan más de ¢7 millones mensuales, como es el caso de Sandra García, de San José, mientras su homólogo de Los Chiles tienen un salario diez veces menor.
En caso de aprobarse la propuesta de ley, el ahorro para los municipios ascendería a unos ¢240 millones anuales, de acuerdo con proyecciones iniciales hechas por la Asociación Nacional de Alcaldías e Intendencias.
Si se compara con otros altos jerarcas de la función pública queda al descubierto que los alcaldes podrían estar pagados de más, ya que por ejemplo, el Presidente, los ministros y los diputados, tienen sueldos que oscilan entre ¢3 millones y ¢4 millones.
La propuesta de ley se da a conocer a un mes y medio de las elecciones municipales, en las cuales se elegirá a los nuevos representantes comunales por los próximos cuatro años y contaría con un respaldo mayoritario en los partidos políticos.
“No es extraño conocer casos de municipalidades que no les alcanza su presupuesto para cancelar los costos administrativos, por el desorden que se ha generado por este tema”, dijo William Alvarado, diputado del PUSC que impulsa el proyecto.
Con la propuesta en discusión, el salario de los alcaldes se calcularía tomando como base un salario mínimo de ¢1,5 millones y a partir de ahí, el alcalde aumentaría su remuneración de acuerdo con la población que represente y el presupuesto del municipio.
En ese caso, la iniciativa establece varias categorías para las últimas dos variables, con el objetivo de que no se den grandes disparidades.

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